Opinión | Tribuna

25 años y un futuro lleno de periodismo

Uno de los grandes retos del periodismo es la lucha contra la desinformación, las noticias falsas y la aparición de pseudo medios y pseudo periodistas

Hoy más que nunca cabe felicitar a La Opinión de Málaga por sus 25 años de andadura que le convierten en un periódico de referencia en la provincia de Málaga, dentro de un grupo de prestigio como es Prensa Ibérica. Una andadura en la que el rotativo ha sido testigo y ha dado fe del devenir de nuestra provincia acercando los acontecimientos y todos sus detalles a los lectores malagueños y de cualquier zona del mundo. Personalmente, la aparición de La Opinión de Málaga supuso un soplo de aire fresco en el periodismo malagueño que espero continúe durante muchos años.

La vida del periodismo es muy distinta hoy a cuando hace 25 años comenzó el trabajo de la redacción de La Opinión de Málaga. Hoy, por ejemplo, no es necesario ir al quiosco para conocer la actualidad de nuestro entorno, ni es preciso esperar al día siguiente para conocer la actualidad a través de la prensa escrita. A pesar de ello sigo animando a la ciudadanía a comprar el periódico en papel porque no sólo es en sí mismo un símbolo histórico de la prensa escrita, sino que requiere de un trabajo y una labor titánica de quienes cada día hacen el periódico.

La evolución de los medios de comunicación y de la sociedad de la información han convertido a internet y las redes en el epicentro de la actualidad. Y La Opinión de Málaga ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos a través de una visión de futuro y del esfuerzo de todos y cada uno de sus trabajadores.

Sea como fuere, La Opinión de Málaga ha sido testigo y fedatario de grandes hitos de la historia de Málaga y su provincia. Son muchos, pero quizá los más significativos han sido la llegada del AVE a Málaga hace algo más de 16 años de la mano de una ministra malagueña, Magdalena Álvarez, que también propició la gran transformación y despegue definitivo del Aeropuerto de Málaga, con otro malagueño también al frente de AENA, Manuel Azuaga.

La transformación del Puerto de Málaga y su reconciliación con la ciudad culminada bajo la presidencia de José Antonio Griñán en la Junta de Andalucía y nuevos hitos más recientes como la conexión por alta velocidad por primera vez en la historia de Málaga y Granada bajo el Gobierno de Pedro Sánchez.

Hoy Málaga, Andalucía y España son más prósperas que nunca. Nuestro país y nuestra provincia están en unos niveles de crecimiento, fortaleza económica y datos de empleo que no tienen precedentes. Y además, España es un actor internacional a tener en cuenta, no sólo en Europa, sino a nivel mundial.

De todo ello ha sido testigo La Opinión de Málaga mediante una consolidación de un cuarto de siglo que llega en un momento crucial para el periodismo no sólo en nuestra provincia, sino en nuestro país y en el mundo.

Un momento en el que uno de los grandes retos del periodismo es la lucha contra la desinformación, las noticias falsas y la aparición de pseudo medios de comunicación y pseudo periodistas que flaco favor hacen al precepto constitucional que en su artículo 20.1 protege el derecho a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión.

La apuesta de algunos por la falta de veracidad cuando no por la descarada mentira tampoco hace ningún favor al periodismo serio, riguroso y comprometido con la veracidad como lo es La Opinión de Málaga, que así lo ha demostrado a lo largo de sus 25 años de andadura. No sólo no le hace ningún favor sino que es un ataque directo a quienes hacen periodismo de verdad, a un oficio, más allá de que cada mentira o cada desinformación tenga por objeto a alguien del ámbito político o cualquier tipo de personalidad pública.

Quiero concluir agradeciendo y felicitando a todas y cada una de las personas que hacen posible La Opinión de Málaga por su dedicación, su vocación y su profesionalidad, por haber convertido a la cabecera en un referente del periodismo en nuestra provincia y quiero desearos el mayor de los éxitos y un futuro lleno de periodismo de verdad.