Opinión | Tribuna

Una Málaga mejor para los malagueños

Vosotros desde la redacción y nosotros desde la Administración pública , sentimos la responsabilidad de estar a la altura de los retos y demandas de la sociedad actual

La ciudad de Málaga celebra el 25 aniversario del periódico La Opinión de Málaga. Siempre he defendido la necesidad de que nuestra sociedad cuente con medios de comunicación libres e independientes, que ejerzan el periodismo desde el rigor y la pluralidad, con calidad, y desde la responsabilidad de sentirse garantes de nuestro sistema democrático.

Durante estos 25 años, desde la redacción del periódico La Opinión de Málaga –siempre en el centro histórico, primero en calle Granada y ahora en Salvago–, habéis experimentado los éxitos y las dificultades que conlleva sacar adelante todo proyecto tanto desde el punto de vista corporativo como personal. Por ello, quiero felicitar a todas las personas que lo habéis hecho posible, con mucho esfuerzo y con mucha dedicación, y os animo a continuar con ilusión para fortalecer este proyecto editorial de Prensa Ibérica tan interesante como necesario para Málaga, para Andalucía y para España.

Como en muchas otras empresas, las estructuras directivas y los equipos de trabajo han ido cambiando. Recuerdo especialmente a su primer director, Joaquín Marín, embarcado en su nuevo proyecto periodístico a finales de mayo del año 1999, y a los que le sucedieron: Tomás Mayoral, Juande Mellado y ahora Moncho Mendaza, que forma parte del proyecto desde sus inicios. Con todos he compartido los proyectos, los retos y las dificultades que supone hacer frente a la gestión de un Ayuntamiento como el de la ciudad de Málaga.

Son 25 años de La Opinión de Málaga que habéis recorrido casi en paralelo a mi responsabilidad como alcalde, por lo que coincidimos en el empeño que siempre se ha demostrado en Málaga por formar parte de la solución más que de la confrontación, poniendo los intereses de la ciudadanía por encima de la de los partidos, apelando siempre al interés general.

En estas dos décadas ya avanzadas hemos vivido momentos difíciles, crisis económicas y sanitarias que han marcado de por vida a nuestras sociedades presentes y futuras, con consecuencias que aún desconocemos; en estos momentos, con una guerra en Ucrania que socava la reactivación de nuestras economías dificultando incluso el esfuerzo mundial contra el cambio climático; y más recientemente, la guerra entre Israel y Hamás en Gaza, sin olvidar otros conflictos bélicos latentes en el mundo actual.

Cada uno desde su lugar de trabajo, vosotros desde la redacción y nosotros desde la Administración pública, sentimos la responsabilidad de estar a la altura de los retos y demandas de la sociedad actual. Es una encomienda maravillosa que no evita sinsabores, pero ofrece a cambio una gran recompensa moral y una enorme satisfacción personal.

La Málaga de hace 25 años es muy distinta de la Málaga de hoy. La ciudad es más fuerte y está mejor preparada; hemos abierto caminos para diversificar los sectores productivos y adaptarnos a las necesidades de un mundo que avanza con rapidez buscando siempre la cohesión social; y tenemos más posibilidades que pasan por el refuerzo apremiante de la educación y el impuso de la FP Dual, pero también grandes retos que conducen a hacer que nuestro crecimiento como ciudad –destinada a liderar un amplio espacio metropolitano–, se lleve a cabo con sostenibilidad social, beneficiando a toda la ciudadanía, y frenando los efectos indeseados de nuestro éxito. Todo esto lo hemos conseguido con una intensa y prolongada colaboración ciudadana e institucional durante estos años, y necesitamos seguir contando con todos para conseguir el objetivo de hacer una gran ciudad para los ciudadanos, atractiva para los malagueños, capaz de atraer y retener talento. Para este objetivo, cuento con la colaboración de La Opinión de Málaga.

Quiero concluir recordando de nuevo que estamos celebrando un aniversario. Por ello, os transmito mi más sincera felicitación a todas las personas que hacéis posible cada día que La Opinión de Málaga salga a la calle, también en su edición digital. Es un trabajo que debe ser reconocido públicamente y que tiene un valor incalculable que con frecuencia no expresamos, y por ello quiero dejarlo recogido con claridad en estas líneas.