Opinión | Marcaje en corto

¿Nos vamos de vacaciones?

El Unicaja juega hoy un nuevo partido de las semifinales de la Liga Endesa.

El Unicaja juega hoy un nuevo partido de las semifinales de la Liga Endesa. / ACBMedia

Llegó junio. Y a las puertas de la Noche de San Juan, del ritual del fuego y del agua, huele a vacaciones de verano. Son muchos los deportistas de elite que ya se encuentran con la temporada solventada. Y andan otros, que no son pocos, enfrascados en la resolución definitiva de un curso ilusionante en unos casos y repleto de dudas, en otros.

Precisamente encaramos hoy una semana definitiva en la posible resolución de la campaña tanto para Málaga CF como para Unicaja. Ambas escuadras andan inmersas en la lucha por objetivos bien distintos, como de sobra sabemos. El club blanquiazul arañó el pasado sábado un valioso empate ante el filial del Celta, que hasta el último suspiro pudo haber sido un aún más suculento 1-2, y se la jugará este fin de semana en La Rosaleda.

De la resolución de esta primera eliminatoria o semifinal por el ascenso a Segunda División dependerá no sólo la fecha para tomar vacaciones en la plantilla malaguista, sino que también podrá saberse qué club se mide a Ceuta o Nástic en esta titánica pelea por volver al fútbol profesional (ahí es nada).

Y esta noche, aún más cerca, se podría conocer de la misma manera qué equipo supera la semifinal de la Liga ACB, con el Unicaja como visitante en la siempre complicada cancha del UCAM Murcia. Las quinielas dictaban como favorito al cuadro cajista en este cruce liguero, después de que los de Ibon Navarro lideraran la tabla durante la competición regular.

Todo saltó por los aires, respecto al pronóstico más extendido, durante esta pasada semana. Porque los de Sito Alonso volvieron a su tierra con ese sorpresivo 0-2 que era media eliminatoria. Más allá de polémicas arbitrales, actitud de los cajistas o estrategia de defensa en zona para secar el potencial verde desde la línea de tres, lo cierto es que en el Martín Carpena parecía que uno de los dos contendientes estaba más pendiente del descanso estival que de lo muchísimo que había en juego.

No obstante, sólo el Unicaja iba a ser capaz de enmendar tal desastre y de romper la estadística. Lo demostró el sábado, al atar el primer triunfo de serie a cinco justo a domicilio, en suelo murciano. Los de Navarro volvieron a conectarse, a ser los de la temporada regular, los de esta histórica trayectoria hasta alzar un nuevo título en la siempre durísima competición continental, y a poder contagiar entusiasmo en la siempre incondicional parroquia cajista.

Hoy empieza todo. O no. Ojalá que la fiesta siga. Que los malagueños neutralicen los dos triunfos del UCAM Murcia y logren recuperar el factor cancha perdido desde el primer suspiro. No queremos que las vacaciones comiencen este 3 de junio. Saben los jugadores, del primero al último, que siempre les llevamos con nosotros.

Ibon Navarro ha sabido inculcar como pocos, esos que todos tenemos en mente y que también guiaron al cuadro de Los Guindos hasta la elite internacional, que cada una de las gargantas que abarrotan el Carpena semana tras semana siempre serán bandera de un club que es razón de vida.

No, no queremos vacaciones de verano. Al menos por ahora, que queda primavera en el calendario y espera rival en una final con la que soñar con lo que un día fuimos. Este equipo nunca juego sólo si abarrotamos las gradas del Carpena, el único pabellón capaz de volar, donde Málaga sueña y se grita: «Unicaja yo vivo por ti».

Y en esto de recitar himnos, cómo de emocionante tiene que sonar el próximo fin de semana, tal vez más fuerte que nunca, esa Rosaleda entregada a una causa. Porque la afición malaguista también está hecha de otra madera, como la mayoría de aficionados de una ciudad, de una provincia, que lo mismo es capaz de elevar al aire a las «panteras» de la Liga Guerreras Iberdrola, que sortear mil y una dificultades para poder desplazarse a Vigo.

Es la hora de los valientes. Y así se mostraron, más guerreros que nunca, tan canteranos y malaguistas como siempre, los Genaro o Roberto. Lo venía diciendo desde hace meses el entrenador, Sergio Pellicer. Todo eran de repente pruebas para la hora de la verdad. Y a ella hemos llegado. A desafiar si es tiempo o no de vacaciones. Si es la hora de salir de este pozo profundo como se antoja esta Primera Federación. Listas están las camisetas, las que van pegadas a la piel, una blanquiazul, otra verde y morada. ¡Es pronto para vacaciones...!