Opinión | Notas de domingo

Lunes en la funeraria y otros planes ideales

La serie Atasco.

La serie Atasco. / L. O.

Lunes. Son las nueve de la mañana de un lunes y esto es una funeraria. La oficina está impoluta, los empleados visten de corbata, la amabilidad les sale por los poros. Hay plantas y cuadros en las paredes elegidos con gusto. A simple vista podría ser una agencia de seguros, una oficina del catastro o incluso un banco. Hay ventanillas y sala de reuniones y aplicados oficinistas tecleando en sus ordenadores. Por romper el hielo, al entrar, estoy tentado de decir en alto: no somos nadie. Pero me limito a dar los buenos días y es entonces cuando un joven acude a nuestro encuentro para facilitarnos los trámites. No quiero que lo comprueben, pero la verdad es que las funerarias trabajan con una eficacia y diligencia digna de resaltar. Incluso hacen realidad uno de los sueños de cualquier persona decente: se ocupan de toda la burocracia y el papeleo. De entre mis frases favoritas destaca la de: usted no tiene que hacer nada. A lo que mentalmente suelo responder: claro, con pagar este dineral me basta. Pero esta vez no digo nada mentalmente. Si entras a una funeraria te entran muchas ganas de vivir. Siempre y cuando no seas el cliente principal, claro. Atravesamos tristes luego la ciudad. El rito doloroso y emotivo que viene a continuación contrasta con el día que nace, las aves, las olas, la mar y la gente que va y viene. Pero el día se extinguirá exhalando una melancolía gruesa, una grisura poco sobrellevable.

Martes. Se me ocurre escribir una columna sobre el cambio de armario. Pero me da pereza. No sé si me da más pereza cambiar el armario o escribir una columna sobre los cambios de armario. Puede que el tema esté algo visto. Lo que no están vistos son mis polos, que aún permanecen sin planchar en algunos cajones. Y eso que ya hace un calor importante. Descarto el asunto y me concentro en escribir sobre las peticiones de los nacionalistas catalanes, pero finalmente perpetro unos párrafos sobre fútbol y política a propósito de las declaraciones, instando a no votar a los extremos, de Mbappé.

Atroces ganas de gazpacho. El gazpacho sí que es buen tema para un artículo. Luego viene la controversia, claro, que si con pepino o no, que si con pimiento o no. Termino de ver la serie Mr Bates contra Correos. Fantástica. El mayor error judicial del Reino Unido. La gran cagada de una sagrada institución. La tenaz lucha de un hombre contra las injusticias de un gigante. Para quitarme el buen sabor de boca veo un capítulo de Atasco, serie española en la que salen todos los actores españoles. Casi. Creí que iba a ser un dolor, pero de pensar que es simplemente malilla paso a opinar que no está mal. Dentro de cierta irregularidad, claro. Te ríes a veces. Ceno remolacha.

Miércoles. A estas alturas de la sección, de este dietario semanal, ya están esperando los fans, los seguidores, que glose un restaurante. Pero la mayor empresa gastronómica que acometo esta semana es hacer la compra con más voluntad que estilo, con más parsimonia que energía, con más énfasis que sentido práctico. Llego a la zona donde está el pulpo. Tiene aspecto de garaje.

Jueves. Tertulia en Canal Sur Radio con Jesús Vigorra, el arquitecto Iván Vélez y Silvia Moreno, de El Mundo. Vigorra nos pregunta por nuestros planes de verano, hoy que oficialmente entra. Solo acierto a decir: no hay que desesperar, compañeros, este puede ser, sí, el verano de nuestra vida. Risas. Esa es la actitud, me digo. Para mis adentros. El verano es la vida multiplicada. Sin embargo, temo el calor. No sé si me hago mayor o es el cambio climático.

Viernes. Recuerdo la barrila que nos daba más de un profesor en la Complutense con Noam Chomsky, el afamado lingüista. Empacho. Pasé luego años sin saber de él ni leerlo pero el otro día asistí a su muerte fake. La noticia, el bulo, se extendió por la red. Pero está vivo. Más que vivo, viral. Cuando leí que había muerto sentí una conmoción extraña, como cuando se te muere un tío segundo que hace treinta años que no ves. Las redes como forma de resurrección.