Opinión | Cartas de los lectores

Venancio Rodríguez Sanz

España tropieza de nuevo

OKDIARIO conversa con un joven israelí de 34 años que vive en Madrid y que estudió en la Universidad de Zaragoza para aprender español, la lengua que hablaban sus antepasados. Si volviera ahora a aquella institución me encontraría con una comunidad universitaria polarizada, que ha firmado recientemente un comunicado en el que rompe con cualquier universidad o centro de investigación israelí hasta que el país no condene la guerra contra Hamás. Me sorprende la decisión de boicotear al único país de Oriente Medio que representa exactamente los valores democráticos. Las universidades israelíes son un elemento liberal significativo en la sociedad de este país y permiten la libertad de expresión, que algunos dirían que es incluso excesiva. Creo que la mayoría de los españoles son víctimas de una propaganda consistente en acusar a Israel de varios crímenes. Nunca me imaginé que por ser israelí sería marcado de nuevo. El miedo que sentimos está conectado a dos niveles: uno local y otro global. Hay una falta de contexto histórico

para entender el conflicto de lo que está sucediendo entre Israel y Palestina. Cuando Gaza se independizó de Israel en 2005, la gente pensó que podría convertirse en Suiza. Cuando los judíos fueron evacuados por el Gobierno israelí, todo lo que dejaron fue incendiado en un día. A lo largo de los años, ha habido una constante negativa Palestina a aceptar propuestas para el establecimiento de un Estado. Vivo de mi trabajo, en continuo contacto con árabes y palestinos, ha preferido mantener su identidad en secreto por miedo a las represalias. Me preocupa mucho el aumento del antisemitismo.