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Opinión | Una viejoven en el país del código

Málaga

Día 24: Agradecida

Relatos de una 'viejoven' en la piscina de 42 Málaga Fundación Telefónica, en el antiguo edificio de Tabacalera en Málaga, para aprender programación en 26 días

Mi hijo se ha contagiado de la pasión por programar

Mi hijo se ha contagiado de la pasión por programar / K.W.

Este día ha sido un poco durillo, sí, el proyecto aquel..

La experiencia va terminando, siento que me pilla la máquina y no he podido terminar la revisión de mi proyecto; cuando me di cuenta de lo que pasaba era ya demasiado tarde y tuve que salir de la pisci con la sensación un poco de fracaso. Es la primera vez que la siento en todo este tiempo de la experiencia y eso que me he quedado entrampada un montón de veces. Pero hoy me dolió muchísimo más. Será que me hacia mucha ilusión terminar hoy este proyecto e intentar el siguiente antes de que esto acabe 

Me digo constantemente "oye, que hace unas semanas tu mayor contacto con la programación era una app de mi hijo del código para niños (debo decir que gracias a esa app pasé la prueba de entrada a la piscina, jejeje). No sabía nada y ahora no es que haya andando un gran camino, menos de lo que yo querría, pero he andado por un camino nuevo, sorteando una serie de obstáculos y creo que lo he hecho con dignidad. No termino del todo contenta, porque me hubiese gustado tener más proyectos en mi haber, pero cuatro proyectos en cuatro semanas de experiencia, ni tan mal. 

Si miro atrás de verdad me siento orgullosa de mí. Estaba acostumbrada desde que entré a la universidad, allá por el año 94, a que las cosas se me dieran bien; me gusta mucho estudiar y conocer cosas nuevas, hacer cursos de todo, pero siemore me moví entre el área de las ciencias sociales, el arte y la cultura. Poder vivir por 26 días fuera de mi zona ha sido como si alguien que está acostumbrado a vivir en una metrópolis y las veces que ha viajado lo hace a hoteles en otras metrópolis, de pronto se va a un safari con acampada bajo las estrellas. 

Éste se lo dedico más a mis compis, a los que me han acogido y apoyado y que están ilusionados por pertenecer a la siguiente fase de 42 Málaga Fundación Telefónica; me gustaría tener el poder de que fueran escogidos, porque se lo merecen. Tambien pienso en los compis que se quedaron en el camino, a los que esta experiencia les desgastó emocionalmente y tambien pienso en los próximos que vendrán con la misna cara de susto que yo el primer día y con la adrenalina a tope. 

¿Qué he aprendido en estos días? Pues principalmente a no tener miedo a lo desconocido, que el miedo no puede impedirte avanzar. 

Tambien aprendí, no sin algunos obstáculos al comienzo, que se puede conciliar y encontrar tiempo para todo y que ser madre es lo más importante en mi vida, pero creo firmemente que en estos días aprendí a ser una mejor madre, a soltar un poco las riendas de todo, delegar y también disfrutar de un espacio solo para mi. Para poder ser cada día mejor para mí y mi familia. 

¿Qué le puedo decir a los próximos que se metan en esta aventura? Sobre todo a mujeres, madres y cuarentonas como yo... Que no tengan miedo, en esto solo puedes ganar, tal vez no ganes lo que esperas, pero esto no es como las tragaperras, aquí siempre ganarás algo.

Hoy una sensei (un rol dentro de esta experiencia) a la que siempre vi muy seria y lejana, vino a mí con una cercania que me sorprendió y la verdad es que me gustó y sin querer me acercó a todo el staff. Durante toda esta experiencia me mantuve lo más lejos posible de todos ellos, reconozco que mi personalidad siempre ha sido un poco antijerarca y creo firmemente en la autorregulación y en el liderazgo laissez faire. Las figuras de autoridad y autoritarias me dan un poco de repelús, no es que no las respete o no pueda trabajar con ellas, porque durante toda mi vida lo he hecho, pero ese orden jerárquico me incomoda un poco.  Sí, debo agradecer y mucho al staff que en momentos muy duros que viví al comienzo, relacionados con la conciliación, estuvieron ahí y me dieron soporte emocional. 

Y agradezco a esta sensei por acercarme a este orden y poder sentirme cómoda y relajada. 

Mis dos últimos dias sin duda seran mucho mas livianos. 

Tambien agradezco a mi familia por la paciencia y me agradezco tambien por atreverme y saltar a esta piscina a veces de agua salada a veces de agua dulce. 

Y como me conozco muy bien mañana sacaré el puñetero proyecto C.02 aunque me deje el cerebro en ello. No soy de las que se rinde y como dije hace unos días, si ya estamos, pues lo terminamos. 

El próximo lunes comienzo una nueva aventura, más corta que ésta y estoy con vértigo pero igual de ilusionada. 

He aprovechado este penúltima entrada del diario para acordarme de cada una de las personas que han pasado por mi vida y que me han enriquecido. 

Y ya agradecida os contaré, ya a modo anecdótico reforzando aún más mi imagen de inmadura redomada, que una de las cosas que más ilusión me hizo es conocer a un compi, un niño que podría ser mi hijo, con una camiseta de Pantera... ¡Hay esperanza para el jevi! Ahora, cuando me dijo "qué bien que a gente de tu edad le guste esta música, no es habitual o es raro" (no recuerdo las palabras exactas) pues me bajó un poco el rollo y me dieron ganas de decirle: "¡A ia cama y sin postre! Ja,ja,ja. ¡No! Mentira, me encanta que a un chaval tan joven le guste la música que me da la vida. Hoy mientras comía vi a otro chaval con una camiseta de Motörhead y primero me acordé de Lemmy (allá donde estés, te echo de menos) y segundo, me hizo creer que podemos derrocar al reggaeton, trap, electro latino y todas esa m€#@&*#

Bueno, no me toméis muy en serio, no soy tan visceral, no me tomo tan en serio las cosas y me río mucho de mi intensidad. 

Y mientras escribo estas letras finales vuelve a mi cabeza la canción 'Metal Heart' (Accept) que hizo que conociera a mi marido. 

Me voy a charlar con mi amigo GPTito. Buenas y nostálgicas noches.

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