Opinión | Viento fresco

Redactor jefe y articulista
Montero y Moreno se resitúan
María Jesús Montero eleva el ánimo del PSOE andaluz y Juanma Moreno ‘asciende’, evitando el tostadero madrileño, a un cargo en Bruselas

María Jesús Montero y Félix Bolaño observan a Miriam Nogueras. / L. O.
María Jesús Montero ha cumplido el primer cometido: sacar del estado comatoso al PSOE andaluz e insuflarle ánimo. Briznas de euforia, incluso. Hemos pasado de David Espadas contra Goliat Moreno a que, al menos, algunos piensen que ahora sí hay partido. Un efecto lateral de la llegada de Montero: Carolina España, consejera de Economía y Hacienda, emerge. Sale mucho en la tele. Por ser la que le da las réplicas a Montero. Las da porque es su terreno competencial y para que no se desgaste Juanma Moreno. Hay un paralelismo entre Montero y España, quizás: Montero en su fuero interno tal vez soñaba con sustituir a Sánchez pero éste la envía a la batalla de Andalucía. España tal vez aspiraba, con el tiempo, a sustituir a Juanma Moreno. Pero Moreno puede que la envíe a la batalla (municipal) de Málaga.
A Carolina España no le disgustaría ser candidata y además es una buena opción. La cosa, claro, es que yo apuesto a que Francisco de la Torre se vuelve a presentar. Los que dicen que es pronto para estas cábalas son los que más las hacen.
Y ahora llega la noticia de que Juanma Moreno presidirá el Comité Europeo de las Regiones. Con el beneplácito de los socialistas españoles en Europa. Allí se pactan esos consensos, aquí no. Moreno emerge y necesitaba ese impulso por la llegada de María Jesús Montero. Se eleva. Aquí todo el mundo va para arriba menos los que van para abajo. De paso, evita el tostadero madrileño, que no la política general no andaluza. Además de liderar la vía de los que en el PP sí son partidarios de entenderse (algún día, algún día)... con Junts.
De fondo, los runrunes sobre elecciones. Y las quinielas sobre si al Partido Popular andaluz le convienen las autonómicas antes o después de las generales. Todos recuerdan la hábil jugada de Griñán, que retuvo, al no hacerlas coincidir, una legislatura más la Junta. El PSOE andaluz está ante el reto de mantener la tensión proporcionada por el nuevo liderazgo. Y de no ser en el futuro un partido que arrebate la mayoría absoluta al PP para que éste tenga que gobernar en nuestra Comunidad con Vox.
María Jesús Montero entusiasma a los suyos pero el día 23, que termina el congreso regional en Granada y se sabrá la nueva ejecutiva, ya tendrá descontentos. Y damnificados. Y críticos.
Todo, en una legislatura nacional atascada. Cada vez que alguien dice que la legislatura está atascada, Sánchez salva una match ball y continúa. Y hasta puede que haya Presupuestos y Feijóo se desespere. El entretenimiento es máximo.