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Opinión | Málaga de un vistazo

Proteger Pinares de San Antón

No se pueden ocultar hechos de evidente agravio con engaños. A proteger el San Antón

La nueva urbanización está proyectada a continuación de Pinares de San Antón, a los pies del monte.

La nueva urbanización está proyectada a continuación de Pinares de San Antón, a los pies del monte. / l.o.

Nos citamos temprano. Mercedes, con su acento cálido y sonrisa generosa, me comenta paseando entre el cambiante paisaje por los Pinares de San Antón, con aromas a tomillo, romero y lentisco, la placentera oportunidad para percibir la naturaleza y nuestra historia contemplando las vistas de un horizonte milenario y único desde sus miradores naturales: vistas de la bahía de Málaga y de la ciudad; del entrañable barrio marinero de El Palo, la sierra de las Nieves, Tejeda y Almijara, todo un arrebato de colorido proyectado en una miscelánea de verdes, azules y blancos. Un entorno natural único y singular que desde los años ochenta distintos consistorios están dispuestos a derruir. Otra sinrazón más, de una larga lista, que redactan nuestros próceres locales en «esta ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia», como versaba el inolvidable poeta José García Pérez.

Llegamos a la Cruz del Monte de San Antón, desde la distancia nos saluda un habitante seducido por estos parajes, José Pablo Tejera, el padre Tejera, quien junto a sus alumnos del colegio San Estanislao, desde 1953 comenzó sus excursiones al Monte de San Antón. Fascinado por este sosegado ámbito, descubro en Mercedes Pirez Silvera, presidenta de la Asociación de Vecinos de El Palo, un gesto de pesadumbre: «Hemos comunicado, de nuevo, al alcalde nuestra más firme oposición al proyecto de construcción de 285 viviendas de lujo en la zona de Pinares de San Antón por su gran impacto ambiental y los riesgos climáticos que implicaría esta actuación urbanística. No se deben edificar más viviendas en este valioso lugar». Con un dedo se puede tapar el sol – le decía su padre-. No se pueden ocultar hechos de evidente agravio con engaños. A proteger el San Antón.

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