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Opinión | Viento fresco

Jose María de Loma

Jose María de Loma

Redactor jefe y articulista

Los besos no son ahí, caballero

El Gobierno regulará la figura del "Coordinador de intimidad", sin cuya presencia no podrían rodarse las escenas picantonas

Rodaje bucólico

Rodaje bucólico / L.O.

A menudo me pregunto qué nuevas profesiones traerán los avances tecnológicos y la Inteligencia Artificial. Qué oficios quedarán arrumbados, cuáles surgirán. Pues ya tenemos uno: "Coordinador de intimidad". En principio parece interesante: ver gente en pelotas. Vigilar que hagan bien la caidita de Roma, que diría Chiquito. No se podrán rodar escenas sin la presencia del tal coordinador o coordinadora, cuya figura se apresta a regular el Gobierno dentro del nuevo Estatuto del Artista para tratar de evitar abusos, escenas no consentidas, mala utilización de la IA o «situaciones inadecuadas entre los actores».

Esto último habrá que aclarlo, no sé yo si el coordinador va a tener que decirle al joven y bien dotado actor, oiga, ahí los besos no son. Son ahí.

O si la actriz va a poder pedir prórroga o conclusión de la escena para que al fin el tío baboso con bigote de morsa que podría ser su padre pero que hace de marido deje de magrearla. No sabemos si al coordinador le compete la parte artística, en plan, mira Almodóvar, macho, esta escena me la repites, que en vez de amantes pasajeros parecen amantes desganaos, que llevan dos horas juntos medio desnudos en la cama y no paran de hablar de la importancia de la socialdemocracia y de los valores culturales y su influencia en el ánimo del ciudadano.

El Gobierno y los artistas, que a veces son lo mismo, tratan también de que las escenas picantonas no puedan ser utilizadas y difundidas una y otra vez sin consentimiento de nadie y lucro solo de un listo. Esto es más difícil y no ocurre solo en el cine. También se divulgan libros, artículos, periódicos, etc. por la cara y sin derechos de autor ni el Cristo que lo fundó, que no sabemos si sería el de los Faroles o el de Arimatea.

¿A qué se dedica? Soy coordinador de intimidad. Nunca explicar una profesión dio tanto juego. Te pregunta alguien, por hablar de algo, que a qué te dedicas y le dices que eres administrativo y la conversación no tiene futuro, claro. Pero si eres coordinador de intimidad te tirarán infinito de la lengua, dan por hecho que sabes más por lo que callas que por lo que cuentas, si es que eres de los que callas y no vas contando por ahí cómo besa Ana Belén o cómo la tiene, la mente, Coronado.

A algunas parejas también les vendría bien un coordinador de intimidad. O un coordinador de novedades. Incluso un incitador. Incluso alguien que simplemente tenga como misión gritar una vez a la semana: «Sábado sabadete...»

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