Opinión | En corto
La resistencia silenciosa
«Estamos conectados» o «seguimos en contacto»: dos modos, hoy, de despedirse de alguien. Conectados, conexión, contacto, formas electrónicas. Pero estar conectados no es comunicarse: esto tiene ya otra etimología, relacionada con lo común. En la era de la hiperconectividad estamos más incomunicados que nunca de los demás; ¿valdría el acrónimo H + I, o sea, hiperconectados e incomunicados? La I.A.o mejorará las cosas, al revés, la formación de conjuntos expresivos interpersonales no servirá para comunicarnos, sino para falsearnos y hacernos dependientes de los algoritmos y del gran algoritmo-madre. Con los dos acrónimos ya podríamos ir definiendo el síndrome colectivo de nuestro tiempo, cuya praxis central es el no-pensar. ¿Qué hacer? Cada pensante podría montar una estrategia personal para no entregarse, que por agregación diera lugar a una especie de resistencia silenciosa.
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