Opinión | 360 grados
Una victoria tan contundente como discutible
En Moldavia ganó el partido pro europeo frente a los rusófilos. Pero el resultado está en cuestión: demasiada gente no pudo ejercer su derecho
La victoria en las elecciones parlamentarias en Moldavia del pro europeo Partido de Acción y Solidaridad (PAS) de la presidenta Maia Sandu es tan contundente como discutible.
Contundente porque, frente a lo que indicaban los sondeos previos, logró la mayoría absoluta, pero al mismo tiempo discutible ya que cientos de miles de moldavos no pudieron votar.
Y no pudo sobre todo la inmensa mayoría del cerca de medio millón de ciudadanos de ese pequeño país que viven y trabajan en Rusia, donde la Comisión Electoral sólo instaló dos mesas de votación frente a las 75 que había, por ejemplo, en Italia, donde trabajan también cientos de miles moldavos.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, denunció lo ocurrido y dijo que en las dos mesas que se abrieron en Rusia sólo había 5.000 papeletas de votación.
Es decir que el triunfo del partido de ideología liberal que aspira a la integración de Moldavia en la Unión Europea y preside Sandu se logró gracias sobre todo a los ciudadanos de la diáspora que bien en los países de la Unión Europea.
¿Qué habría dicho Bruselas en el caso de que el opositor Bloque Patriótico, del ex presidente prorruso Igor Dodon, si hubiera gobernado en ese momento, hubiese decidido instalar sólo dos o tres colegios electorales en Italia y algún otro país de la UE y más de un centenar, por el contrario, en Rusia.
Pero no es sólo eso, sino que las autoridades de Chisinau también cerraron el paso, según algunas informaciones, desde la región autónoma de Transnistria, de mayoría prorrusa, e impidieron votar a quienes allí viven.
Además de llevar a cabo en los días anteriores a la votación registros de activistas opositores y prohibir la participación de dos pequeños partidos prorrusos, el gobernante PAS acusó a Rusia de una campaña de «desinformación» y de provocar alborotos.
Acusaciones que recogieron inmediatamente los medios occidentales ante el miedo evidente de que se produjera algo que al final no ocurrió: la victoria de los partidarios de no volverle la espalda a Rusia.
Al triunfo del partido de Sandu contribuyó pues mucho menos la gestión de la propia Presidenta que el deseo de quienes viven y trabajan en la Unión Europea de ver a su país finalmente integrado en ese bloque.
También, hay que reconocerlo, la mayor atracción que representa la UE para los moldavos de las generaciones más jóvenes frente a quienes se socializaron todavía cuando el país formaba parte de la Unión Soviética.
En cualquier caso, ese pequeño país fronterizo con Rumanía y Ucrania, cuya población ha caído en treinta años debido sobre todo a la diáspora de 4.3 a 2.3 millones, seguirá por desgracia tan polarizado como hasta ahora. Y todo ello con la proximidad de la guerra de la OTAN contra Rusia en el país vecino.
Suscríbete para seguir leyendo
- La Aemet activa la alerta amarilla en Málaga de cara al fin de semana
- Así será el hotel de cinco estrellas que irá en el Garaje Las Delicias del Centro de Málaga
- Detienen a un hombre en el barrio de Miraflores de los Ángeles por intentar secuestrar a un niño
- Entra en vigor el nuevo copago farmacéutico: cuánto pagarás por tus medicamentos según tu renta
- Las carreras mejor pagadas y con más salidas laborales que se pueden estudiar en la Universidad de Málaga
- Fernando Piquer, director de la San Diego Comic-Con Málaga: 'Vamos a traer tres veces más talents que el año pasado
- Hallan a un hombre muerto en su casa de Málaga y un alijo de más de 280 kilos de cocaína
- Oferta de Empleo Público 2025 en Málaga: el Ayuntamiento convoca 266 plazas
