Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Viento fresco

La lista de los más tiesos pa cuándo

Solo hemos colocado dos millonetis malagueños en el ranking de los cien más ricos de España. Y uno dudoso. Nos va peor que en el fútbol. Qué torpes

Paolo Vasile en una reciente gala de la revista Forbes.

Paolo Vasile en una reciente gala de la revista Forbes. / efe

Por lo menos hemos colocado a dos en el ranking. Casi peor nos va en el fútbol. Dos millonarios ‘malagueños’, Tomás Olivo y Manuel Domínguez, figuran en el listado de los cien más ricos de España elaborado por la revista Forbes. Yo quiero ser redactor de Forbes, qué diantres, todo el día contando el dinero que tienen otros. No sé si con una nómina millonaria o de becario. Dos millonarios, dos. Aunque claro, en Murcia reivindican como suyo a Tomás Olivo. Verás tú que nos vamos a pelear. Seguro que si uno rebusca en esa lista hay alguno que en realidad es de Málaga o veranea aquí o tiene aquí inversiones. No puede ser que seamos tan torpes.

Ahora lo que urge es una lista de tiesos. Ahí la competición es más acerada, más fuerte, más reñida. En una provincia con renta baja y con los sueldos en la parte baja de la tabla. Casi en segunda división. Eso, viendo como los alquileres son para ricos. Y los hoteles. Y los restaurantes. Y los cruceros. Y las hipotecas.

Manuel Domínguez de la Maza es el propietario del grupo textil Mayoral y ocupa la posición 41 de la lista global, subiendo dos posiciones. Él y su familia se lo han ganado a pulso y han generado mucha riqueza. Tomás Olivo es propietario de General de Galerías Comerciales (GGC), del sector de los centros comerciales, que cotiza en bolsa desde 2017, y accionista de Unicaja.

La cosa no es tener aversión a los millonarios, sino a que no seamos más los millonarios. Tenerle aversión a los ricos es de pobres.

Amancio Ortega lleva más de una década encabezando esta clasificación de millonetis. Ahí no hay mucha tela que cortar aunque su negocio sea la tela de rentable con la tela como materia prima.

Usted, afable lector, y yo, seguro que somos buenos candidatos a figurar en esa lista de tiesos que antes reclamábamos. Sin desdeñar la posibilidad de que nos esté leyendo Tomás Olivo. Los ricos también leen. Por fortuna.

Tracking Pixel Contents