Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | La señal

El día de la Bestia

España es Port Aventura, un parque de atracciones, pues la fiesta sigue, aunque Alvise diga que se acabó, qué va, y en esto se muere Rafael de Paula, otra estocada que te da la vida

Se está juzgando al fiscal general del Estado, veremos qué pasa, pero es bueno saber que todavía funcionan algunos mecanismos del sistema de relojería, ¿cuántos?, ¿por cuánto tiempo? El futuro no está escrito, en eso creo, y ni siquiera en Strar trek o Star wars hay pistas. Ahí fuera, digo en el establishment, fingen cuidarnos, pero ya sabemos que mienten para sobrevivir, y cada vez lo hacen peor. Porque vamos a ver, ya ha pasado una década desde que se aprobara la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana, conocida por una parte del vulgo como ley mordaza, y resulta que la aprobó el gobierno del fumador de puros Rajoy y fue criticada por la izquierda, pero ¡la aplica esta misma izquierda desde 2018!, y eso que prometió derogarla cuando llegara al Gobierno. Y el PP calla, sin pedir cita en el foniatra para que se le escuche mejor.

Claro, la susodicha norma les sirve a estos chicos de la extrema izquierda, que recuerdan un proverbio del NKVD en tiempos de Stalin, no es mérito tuyo que no tengas antecedentes penales, sino error nuestro. Sería un tanto brillante de la derechita si derogara partes de la susodicha, pero es timorata y ya se sabe, el mito y el timo o el timo del mito. Y eso que, aunque el ministro Grande Marlaska, el de la porra, se niegue a reconocerlo, las agresiones sufridas por el periodista José Ismael Martínez y por un joven universitario en Pamplona confirman la preocupación de la Policía por la vuelta de la kale borroka, aunque a mí se me escucha de que nunca se había ido. Sin embargo, como España es Port Aventura, un parque de atracciones, pues la fiesta sigue, aunque Alvise diga que se acabó, qué va, y en esto se muere Rafael de Paula, otra estocada que te da la vida.

Bien es verdad que, durante el vuelo de 15 horas desde Kuala Lumpur a Brasilia, Lula no se enteró de la Operación Contención, ordenada por el gobernador de Río de Janeiro contra la organización criminal Comando Vermelho en la que murieron 121 personas. Bueno, el presidente de aquí tampoco sabía nada de nada de sus amigos del Peugeot.

Menos mal que el obispo de Málaga, José Antonio Satué, va a la última moda con sus gafas Ray- Band Meta con cámara, y eso me tranquiliza, ya estamos todos salvados. Pero de Halloveen -un anticipo del día de la Bestia- dice poquito, que no quiere molestar. Beatus Ille (Feliz aquel).

Yo lo que creo es que el chico este, Albares se apellida, no debería estar al frente de la diplomacia española, habida cuenta de lo bien que se le da el manejo del botafumeiro, ahora con México lindo, siempre con Marruecos, debería ser nombrado turiferario, pero sin remuneración alguna, que está muy pagado de sí mismo.

Me aplico seguidamente al estudio de Personas mayores y mujeres en prisión permanente revisable (PPR), del profesor de Derecho Penal de la UNED José Núñez, quien explica la situación en la que viven las 15 mujeres condenadas a esta pena en España, que suponen el 23,4 por ciento del total de los condenados. Las 15 asesinaron a personas de su entorno afectivo, familiar o doméstico, consideradas especialmente vulnerables por ser menores de 16 años o por su enfermedad y/o discapacidad relacionada con la edad avanzada. En 11 casos la víctima era su propio hijo o hija: seis niños y seis niñas, desde bebés recién nacidos hasta de nueve años. Otras dos mataron a los hijos de su pareja, y la restante acabó con la vida de su marido discapacitado. La única mujer sin parentesco con la víctima asesinó a una señora de 92 años a la que cuidaba. Los 49 hombres condenados a PPR asesinaron a 67 personas. Seis de aquellos asesinaron a sus propios hijos y otros siete, a los hijos de sus parejas. Es decir, que el 26,5 por ciento de los condenados incurrieron en este tipo de violencia frente al 73,33 por ciento de las condenadas, por lo que es complicado entender por qué los hombres cuyos hijos fueron asesinados por sus parejas femeninas no son reconocidos como víctimas de violencia vicaria. Por eso, convienen estos versos de Lope de Vega:

Dulce desdén, si el daño que me haces

de la suerte que sabes te agradezco,

qué haré si un bien de tu rigor merezco,

pues sólo con el mal me satisfaces.

Tracking Pixel Contents