Opinión | Artículos de broma
Todo es raro y pasa a la vez
Cinco años después la necesidad de mascarillas entonces no puede ser un tapabocas ahora porque políticamente ya ha costado la muerte política de un inocente, Pablo Casado, por andarse con sospechas del hermano de la novia del presunto delincuente fiscal confeso

Alberto González Amador, novio de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, en el juicio contra el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, en el Tribunal Supremo. / EUROPA PRESS
Para enterarme de todo lo que se atropelló el 3 de octubre leí 20 páginas de periódico el martes 4. Había jarreado información durante las 24 horas y sus miles de ahoras y pretendía secarme la incerteza que destempla y recuperar el tono. Inútil. Todo inútil. Tan inútil como Carlos Mazón de quien nos conmiseramos cuando fue cantante del festival de Benidorm y cuando estuvo abobado, pero no cuando se despide sin adiós como el gran damnificado de la dana. Para mantener su grado de infamia podría representar a Israel en el próximo Eurovisión.
Tampoco es fácil entenderse entre fiscales generales, fiscales enfadados y jueces supremos reunidos por la filtración de los correos conocidos de un presunto delito fiscal reconocido por un novio con jefe de prensa prestado por la Comunidad de Madrid, entidad vulnerable a los escaqueos tributarios de beneficios por negocios raros de la compra de mascarillas en pandemia. Cuando se produjo la emergencia de compra millonaria de este material sanitario se advirtió del levantamiento de cautelas burocráticas -esas que continuamente piden los empresarios que se relajen o simplifiquen- en favor de la urgencia. Cinco años después la necesidad de mascarillas entonces no puede ser un tapabocas ahora porque políticamente ya ha costado la muerte política de un inocente, Pablo Casado, por andarse con sospechas del hermano de la novia del presunto delincuente fiscal confeso, asistido por el jefe de prensa de la Comunidad de Madrid.
En este sinsentido tiene sentido que el Tribunal Supremo proponga juzgar al exministro de Transportes José Luis Ábalos, a su exasesor Koldo García y al empresario Víctor de Aldama por otros presuntos delitos asociados a los cometidos con la venta de mascarillas en la que también obtuvieron beneficios estos tíos -dos de los cuales con sus novias sin jefes de prensa- quienes, antes de meterse en estos negocios iban en el Peugeot 407 diesel en el que Pedro Sánchez hizo su «road trip» de regreso la secretaría general del PSOE y aprovechaban las cabezadas de su jefe para hablar de putas.
Suscríbete para seguir leyendo
- El Ayuntamiento de Málaga demuele las cuadras de caballos de Teatinos tras 25 años de denuncias vecinales
- Un joven de 35 años fallece en Torremolinos tras ser detenido por robo en una tienda
- El parque más singular de Málaga: con un lago, un géiser y un zoo de animales exóticos
- Málaga es una de las capitales españolas con más 'amplio desfase' entre el precio ofertado de la vivienda y el que demanda el comprador
- Los médicos de Málaga se preparan para cuatro días de huelga: estas son sus principales reivindicaciones
- Alerta sanitaria por la bacteria Pseudomonas aeruginosa en agua mineral Fuente Madre distribuida en Andalucía
- Horario y dónde ver gratis por TV el Filou Oostende-Unicaja de la BCL
- Nueva Comisaría de Ronda: poco espacio para el DNI pero ‘pisazo’ para el jefe
