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Opinión | La señal

Los buenos malos tiempos

Las cosas que pasan en estos lares son únicas e irrepetibles

Fuente de los Colorines.

Fuente de los Colorines. / GREGORIO TORRES

Hay días que se presentan bien cuando una buena noticia parece que despeja el cielo y hasta hace lucir el sol y las nubes dejan que pase la luz. Me refiero a las dimisiones del director general, Tim Davie, de la radiotelevisión pública británica BBC -en la que el Gobierno no tiene todo el poder, no como en este otro reino-, por las acusaciones de manipulación informativa contra la entidad en informaciones sobre Donald Trump, la guerra de Gaza, y cuestiones de género. Igualito que aquí. La directora ejecutiva de la división de noticias, BBC News, Deborah Turness, también deja el cargo por los mismos motivos. Higiene democrática. En España, ídem de ídem, se apelotonan en la puerta de salida muchos directivos deseosos de pagar con su cabeza manipulaciones parecidas. Debe tratarse de Gibraltar, que está muy cerca, y del contagio de los turistas británicos, que son muchos.

Mientras tanto, se pone sordina a la corrupción de siempre en Ucrania. Ahora, Zelenski se ha visto obligado a forzar las dimisiones de dos ministros por, precisamente, corrupción, en el sector energético esta vez, escándalo que no ha descubierto el presidente, por supuesto, sino la fiscalía. Y a estos son a los que estamos armando, ¿no venderán un misil para comprarse un Ferrari?, yo les mandaría a los hombres de negro de la UE a fiscalizar sus cuentas, qué menos que saber qué hacen con nuestro dinero.

Y es que las cosas que pasan en estos lares son únicas e irrepetibles, y vaya por delante la presunción de inocencia de Rafael Zornoza, que ya ha dimitido como obispo de Cádiz, investigado por pederasta, asunto este que le viene dando dolor de cabeza a la Iglesia desde hace mucho por miedo al escándalo, y el escándalo es que no corra desde el segundo uno a comisaría o el juzgado, puede elegir, por los casos que le llegan. Desde luego, los fariseos están más callados que una lata de conservas Cuca.

Ya, acercándonos desde nuestra provincia vecina, el informe final de la misión de eurodiputados que visitó Andalucía para investigar el asesinato por narcotraficantes de los dos guardias civiles de Barbate y las condiciones en las que se enfrentan a estos delincuentes las fuerzas policiales evidencia conclusiones aterradoras de la gestión del Gobierno. Se acusa al Ejecutivo (qué miedo da la palabra) de «retirar pruebas clave» relacionadas con la muerte de los dos guardias. Toma del frasco, ministro Marlaska.

Por cierto, que ya que escribo de la Cámara Europea -con tres sedes, a falta de una, Bruselas, Estrasburgo y Luxemburgo-, el divorcio de esta con la presidenta de la Comisión, mi querida Úrsula, se complica, y viene de lejos el malhumor, desde que se siente desprecio por parte de la alemana a esta instancia europea -la única institución elegida por sufragio directo-, según numerosas fuentes y de todos los colores -como la fuente del mismo nombre aquí, en Teatinos-. Ahora se trata de los presupuestos, cuya innovadora estructura no gusta nada a los grupos parlamentarios. Pero la razón de fondo es que mi querida Frau trabaja «totalmente de espaldas» al Parlamento. Son los buenos malos tiempos.

Y seguimos en Europa, porque ya lo último que se les ha ocurrido a los mandamases del Decrépito Continente con los que les ganan elecciones es acusarles de espionaje a favor de Rusia, caso de Alternativa para Alemania, por preguntar muchas veces por el Bundeswehr (el Ejército) en el Bundestag, la Cámara baja, donde precisamente se debe preguntar en democracia. ¡Cómo está Berlín!

Bueno, y llegamos a los límites de la provincia después de haber almorzado en el Trasmallo (Torreguadiaro) y haber conocido el incidente de Luis Rubiales y el editor afincado en Strachan Gonzalo Sichar -otrora en Ciudadanos- en el que soportaron lanzamiento de huevos. Pero esto viene bien para el libro, que es de lo que se trata, así que enhorabuena, Gonzalo. Y reducimos la distancia con la capital y entonces el ruido es ensordecedor otra vez con la Torre del Puerto, aquí se enfrentan, estoy seguro, las dos Españas, quizá tres, y eso que el dique de Levante pone distancia de por medio. David Chipperfield, el arquitecto, debe estar pensando que todavía estamos en plena guerra civil. Del viaje de Sus Majestades a la democrática China, mejor hablamos otro día. Por eso, Juan Ramón Jiménez escribió:

¡Color que, un momento, el humo

toma del sol que lo pasa;

vida mía, vida mía,

fugaz y coloreada!

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