Opinión | Marcaje en corto
Las estrellas del futmesa

NFL en Madrid entre Miami Dolphins - Washington Commanders. / Agencias
El parón por selecciones en la elite del fútbol internacional da para jornadas de descanso que muchos jugadores aprovechan de la forma más diversa. Hay quienes se desplazan para poder reencontrarse con familiares o allegados a los que ni siquiera en periodos vacacionales consiguen ver. Otros reinciden en lo de visitar el estadio donde juegan cada dos semanas, al tener la posibilidad histórica de contemplar de cerca el primer choque de la NFL en España. Algunos no sólo mantienen su ritmo de entrenamientos, sino que incluso los intensifican. Y no faltan quienes buscan en deportes alternativos la manera de no bajar su tono muscular lo más mínimo.
No son pocas las disciplinas que a partir del balompié nacieron, crecieron y se desarrollaron. Hay muchas que se quedaron por el camino. Que desaparecieron hasta de las enciclopedias donde un día tuvieron su hueco. Pero el deporte rey no deja de deparar variantes y seguro que habrá más de una que se encuentre ahora mismo en pleno banco de pruebas, sin asomar de momento al gran público. Quién sabe si algún inventor, en el más lejano de los destinos, mantiene aún en secreto el nuevo fútbol del mañana.
El futmesa es quizás una de las más singulares variaciones. Tiene poco más de una década de vida y requiere de una elevada especialización técnica, pero su vistosidad ha contribuido a asentar esta disciplina. Además, durante muchos años hemos podido ver a estrellas del fútbol mundial, como Leo Messi, Neymar, Marcelo o Ronaldinho, rendidas a esta suerte de malabares con los pies.
Con el nombre alternativo de teqball, en resumen se trata de jugar al tenis de mesa o ping-pong con un balón de las mismas características de los que utilizamos sobre el césped. La diferencia principal es que la mesa utilizada es curvada. El esférico debe superar la red, sin que haya más contacto físico que los pies de uno u otro jugador. En Brasil ha gozado de una extensa implantación una variante en la que brazos y manos no se pueden utilizar para conducir el cuero al campo contrario.
Si tenemos en cuenta que muchos futbolistas emplean las largas jornadas de espera entre sesiones preparatorias o partidos para mejorar su destreza en el golf, no es nada casual que en Reino Unido, donde tiene sus orígenes el fútbol moderno, naciese otra variedad que mezcla una y otra disciplina. El futgolf aterrizó hace poco más de una década en la Costa del Sol, también conocida como Costa del Golf por su elevadísima concentración de instalaciones para poder practicar este deporte.

Alumnos del Campus Chelsea FC probando el futgolf / L.O.
Con hoyos de alrededor de medio metro, distribuidos generalmente en campos convencionales dedicados al golf, quienes practican futgolf deben demostrar su destreza con los balones habituales de fútbol. Las reglas son bastante fáciles de comprender si el jugador está iniciado como golfista. La clave está en alcanzar el hoyo en el menor número de golpes y cada uno debe realizarse con el pie. Deberá evitarse el gesto de acompañar la pelota ya alcanzado el green. Cada golpe debe ser único.
En Andalucía, incluso la Federación de Fútbol puso sobre la mesa un primer campeonato oficial que se celebró en tierras onubenses. Y Málaga, como no podía ser de otra forma, disfrutó de varios escenarios en los que poder practicar futgolf. Las instalaciones más conocidas fueron desde el principio las de Antequera Golf, donde además solían concentrarse muchos equipos del fútbol profesional para realizar sus concentraciones.
Otra disciplina singular y con cierto arraigo es el kin-ball, que fomenta el trabajo en equipo con el uso de una pelota gigante. Deben organizarse tres equipos y la clave está en que uno de los conjuntos lance la propia pelota y los otros dos eviten, como objetivo principal, que la misma caiga al suelo. Esta disciplina se ha incluido en innumerables centros educativos como vía para reforzar la cooperación entre quienes se hallan aún en esa fase de formación.
Habrá quien también haya podido saber del artzikirol, que combina con el uso de manos y pies el balonmano y el rugby con el fútbol sala. Otra alternativa carece de contacto físico alguno y se practica en las canchas de balonmano. Es el colpbol. ¿Quién sabe si usted, al leer estas líneas, es capaz de hallar una próxima variante? ¿Por qué no jugar a ser inventor?
- La Borrasca Emilia traerá una DANA a Málaga y la Aemet activa ya la alerta amarilla
- La casa del Grinch está en Málaga: así es el poblado navideño con castillos hinchables, talleres y karts
- Tres municipios de Málaga, entre los diez con más bares por habitante de España: este es el ranking nacional
- Hallazgo arqueológico en las obras del metro de Málaga: encuentran una necrópolis romana en la calle Hilera
- Uno de los policías que redujeron al fallecido en Torremolinos denuncia acoso en las redes
- Más de 600 alumnos de la Universidad de Málaga podrán acceder gratis a la 'alta formación' de Oracle
- La socialista Soraya García, exalcaldesa de Benaoján, revela que fue violada en 2006 por un guardia civil
- El precio de la vivienda en el Triángulo de Oro de Málaga se dispara con un comprador de lujo: el nómada ejecutivo sustituye al turista
