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Opinión | Tribuna

José Manuel González

Del Rey y los empresarios

Los empresarios necesitamos referencias estables y sólidas, instituciones y personas ecuánimes y sosegadas, e indicaciones sobre donde nuestra tarea debe estar circunscrita

El rey Felipe VI

El rey Felipe VI / L.O.

Entraba en el salón principal del Palacio del Pardo guiando primorosamente los pasos de Teresa Rodríguez Sanchez-Briñas, sus andares temblorosos parecían más sólidos porque los llevaba su mano firme que la atendía con el cuidado y el mimo de hijo a madre; ella, una empresaria, una mujer de las que marcan los tiempos, se aprestaba a recibir el premio Reino de España a la trayectoria empresarial; el señor que la ayudaba era Felipe VI, Rey de todos los españoles.

No hace falta hablar más que nadie para ser el más escuchado, ni hacer gestos de soberanía para atesorar más poder, ni justificar tus acciones refugiándote en un resultado electoral, basta con administrar con sabiduría tus cartas, no caer en la tentación de lo coyuntural, y pensar que tus acciones serán juzgadas con el paso del tiempo, y no al calor de una charla encendida. Así es como pienso que nuestro Rey obra, y por ello me afirmo categóricamente que su presencia es sin duda la mejor versión de la España que anhelo.

Pude como presidente de CESUR, en la audiencia que nos concedió días más tarde trasladarle el sentir de nuestra Junta y reproduzco literalmente una parte de mi discurso a su Majestad. «CESUR en su décimo aniversario suscribe íntegramente las reflexiones de Su Majestad en la ceremonia de entrega de los Toisones de Oro reivindicando el espíritu de dialogo de la transición frente a estos tiempos de crispación y desacuerdo. Los empresarios queremos seguridad jurídica, paz social y progreso, sin estridencias, sin grandilocuencias, con el trabajo callado de la intrahistoria de Miguel de Unamuno. En esa tarea tendrá Su Majestad a CESUR como el más fiel de sus aliados».

Su majestad en el coloquio, diálogo, ¡¡sí!! bendita palabra que mantuvimos nos mostró sus reflexiones sobre tres temas, en primer lugar, la generación de vocaciones empresariales con ambición de legado y de permanencia, tarea en la que CESUR pone gran énfasis y recursos, pero si cabe ahora con más alegría y motivación. En segundo lugar, el cuidado y el mimo para con Ceuta y Melilla, parte de nuestro sur, parte de nuestra órbita, y fue un placer informarle de nuestro Comité ejecutivo celebrado allí recientemente, y nuestras conversaciones con el alcalde-presidente de la Ciudad Autónoma, y lo relevante de su modelo de convivencia, ejemplo para muchos que buscan hacer de la diversidad excusa para la confrontación, y finalmente que nos articulásemos con otros Círculos de otras geografías para hacer y vertebrar nuestro territorio empresarialmente, y en esta le informamos de la amable invitación de los Círculos convocantes del Premio Reino de España al acto del lunes anterior.

Los empresarios necesitamos referencias estables y sólidas, instituciones y personas ecuánimes y sosegadas, e indicaciones sobre donde nuestra tarea como sociedad civil debe estar circunscrita. Los tiempos de su majestad son los nuestros porque los empresarios debemos construir pensando en un horizonte más allá de los ciclos electorales que parecen ser el único reloj de nuestros tiempos.

El mimo y cuidado con que llevó a la presidenta de Gullón; la indicación certera, informada y tranquila con que guio nuestro diálogo, y su desafección por lo inmediato primando el largo plazo, son los elementos que me hacen afirmar mi convencimiento en el primordial papel de la monarquía, la mejor versión de la España que todos deseamos.

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