Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | El jugador número 13

Cosas de la mili

El Unicaja, tras un partido prometedor ante el Joventut, genera dudas sobre su rendimiento, especialmente por la falta de energía y concentración que menciona el entrenador Ibon Navarro

Imagen del partido entre el Río Breogán y el  Unicaja, en el que los verdes cayeron en Lugo

Imagen del partido entre el Río Breogán y el Unicaja, en el que los verdes cayeron en Lugo / ACBPHOTO

En esta pasada semana, el partido del martes de Unicaja ante el Joventut de Badalona fue un gran espectáculo. Sobre todo, lo que ofreció en ataque, aunque se nos fastidió a aquellos que queríamos disfrutar de Ricky Rubio. Para eso tendremos que conformarnos como mínimo con su presencia en la FIBA BCL, pero eso está en otra página del libro y no es lo que nos ocupa.

No voy a desglosar lo que necesita hacer el Unicaja para clasificarse para la cita de Valencia, ya lo hizo perfecta y claramente explicado Emilio Fernández en estas páginas, pero le pido prestado una idea que cerraba todo: si Unicaja no es capaz de ganar un partido siquiera ante Valencia Básket, Covirán Granada y UCAM Murcia, es que no se merece viajar a la cita de febrero en Valencia.

Y coincido absolutamente con él, por muchas cosas. Por historia -pasada y reciente-, por presupuesto, por afición, por entorno, por propietario, por patrocinadores, por ciudad, por todo lo que puedas pensar. El Unicaja tiene que estar ahí y, sobre todo, tiene que merecerlo. Tiene que hacer que se plasme un trabajo que tiene que conducir a estar en Valencia. Es necesario que la exigencia a este grupo se naturalice, con sus matices y lejos de verdades absolutas, que no conducen a nada, pero que se tenga claro qué es lo que se pretende conseguir.

Lo dije a principios del curso, pese a las salidas experimentadas, casi por los mismos motivos que pongo en el párrafo anterior: a este equipo lo tengo que poner entre los que tienen que darle un «susto» a los equipos de Euroliga, que pase una ronda en la Copa del Rey y que en la competición europea luche para llegar a la Final a Cuatro. Y aunque queda tiempo para cada uno de esos objetivos, lo que veo me genera dudas.

Estas dudas me vienen porque creo que no se está cumpliendo lo que estaba presupuestado. No sé, pero creo que la evolución que se esperaba del equipo se está quedando corta. O al menos, no está al nivel que podía esperarse. Ya he mencionado que los nuevos tienen carencias y los que siguen no han dado el paso adelante que se podría esperar, pero me fastidia bastante escuchar ciertas razones en las derrotas.

No voy a igualar por lo bajo y poner al mismo nivel todas las derrotas, pero si en su día ponía que me preocupaba la incapacidad de cerrar partidos, como ocurrió ante Kosner Baskonia, Real Madrid o casi ante Hiopos Lleida, que el entrenador tras el partido de Lugo vuelva a mencionar falta de energía, concentración o jugadores metidos en el partido, ni mucho menos tranquiliza.

Y digo esto porque esas razones no van metidas en la planificación de la temporada, ni en los picos o en los valles de la preparación. Es más, creo que eso atañe más al plantel que al equipo técnico, porque si el equipo empezó la temporada en agosto, se puede esperar que falte algo, pero no te puede parecer normal que de manera recurrente se mencionen cosas que se parecen bastante a aquello del valor en el servicio militar: se les supone.

Y es que se le pueden poner pegas al estado de forma de tal o cual jugador (que cada uno escoja el que le parezca que está peor), y se podría esperar que el equipo ya tuviera más automatismos aprendidos, pero que eso de la «falta de energía», o la «falta de concentración», o que el contrario «tenga más jugadores metidos en partido» no dejan en buen lugar a los de Ibon Navarro.

Estas tres cosas a las que hago referencia no son suficientes para conseguir objetivos, pero sí son imprescindibles, mucho más cuándo el tema talento es algo que tampoco sobra. Así que, visto lo que hay en el horizonte, y centrando todo el objetivo para los partidos inmediatos, habrá que ver si la falta de solidez que todavía exhibe el equipo de este año no le castiga en exceso.

El crédito anterior, conseguido a base de trabajo, de talento y de algo de suerte no se va a ir de la noche al día, pero siendo conscientes, siempre es mejor elegir que el contrario te gane a base de lo que tú no puedas conseguir, no a fuerza de ganas, porque entonces me acuerdo de mis 13 meses en el Ejército de España. Feliz año a todos.

Tracking Pixel Contents