Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | La voz alzada

David Delfín

Málaga

Identidades

Las coplas permiten al individuo pensarse en libertad y por escrito

El carnaval cantado, que evoluciona a lo largo del siglo XIX —especialmente a partir de 1850—, lo hace en paralelo a la toma de conciencia de la individualidad humana, que sitúa a la persona frente a sí misma. Progresivamente, las coplas se convertirán en un medio más para analizarse y observar, para pertenecer y discutir; en suma, una práctica cultural con la que acompañar los grandes cambios sociales de las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del XX. No es casual, por tanto, que este sea uno de los primeros períodos de esplendor del carnaval moderno andaluz. Las coplas permiten al individuo pensarse en libertad y por escrito, proyectar en sus reflexiones el laberinto de la identidad interior y del mundo que lo rodea, y con ello configurar una mirada propia que, mientras hila pasado y presente, convierte sus composiciones en un anclaje de la identidad personal y colectiva.

Tracking Pixel Contents