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Opinión | Zona press

El gran Lasso

La clave del éxito de Ted Lasso reside en su capacidad para liderar personas, escuchando, dando segundas oportunidades y comprendiendo que el bienestar de los jugadores es fundamental

Fotograma cedido por Apple TV+ donde aparece Jason Sudeikis como Ted Lasso, durante una escena de un episodio de la serie "Ted Lasso". "Ted Lasso", una comedia sobre el mundo del fútbol, que se ha convertido en la última gran revelación televisiva tras conseguir 20 nominaciones a los Emmy

Fotograma cedido por Apple TV+ donde aparece Jason Sudeikis como Ted Lasso, durante una escena de un episodio de la serie "Ted Lasso". "Ted Lasso", una comedia sobre el mundo del fútbol, que se ha convertido en la última gran revelación televisiva tras conseguir 20 nominaciones a los Emmy / Cortesía

No, no me equivoqué. No puse una ‘s’ de más en el titular de esta opinión. Y es que no estaba pensando en Pablo Laso, el fantástico entrenador vitoriano. Hoy vengo a hablaros de Ted Lasso, un entrenador de fútbol americano.

Lasso ganó una competición en su país, Estados Unidos, y eso propició que un equipo de Premier League inglesa lo fichara como entrenador de fútbol. Esto os parecerá una locura y tenéis razón. ¿Qué tiene que ver el fútbol americano con el fútbol? Lo que buscaba la dueña del club inglés con el fichaje de Lasso era no ganar un partido, un fracaso, que el club desapareciera.

Lasso no sabía qué era el fútbol. No tenía ni idea de lo que es un fuera de juego, ni del bloque bajo o bloque alto, de la presión tras pérdida, del juego vertical o el juego horizontal. Él no podía entender cómo se podía jugar a un deporte con los pies y que solo un jugador pudiera coger el balón con las manos. O que un partido pudiera acabar en empate.

Pues bien, Lasso fue capaz de hacer que su equipo acabara subcampeón de la Premier League. Evidentemente no lo hizo por su capacidad táctica o su conocimiento del juego. Él consiguió un subcampeonato histórico para un club pequeño compitiendo contra grandes clubes como el Manchester City, El Manchester United, el Arsenal, el Chelsea o el Tottenham. Y lo consiguió gracias a su capacidad de liderazgo.

Lasso lideró el proyecto de su nuevo club y su vestuario con herramientas muy valiosas. Saber escuchar y dar la razón a quien te convence de que lo que te dice es razonable llevándolo a cabo. Dar una segunda oportunidad a quien se equivoca. No considerar enemigo a quien te critica, sino oírle y hacer que te oiga para transmitir tu mensaje. Comprender que tus jugadores son personas que tienen problemas en su vida particular y que tienes el deber de, cuando menos, ayudar a solucionarlos. Nunca imponer, sino convencer y creer en lo que se hace porque eso es lo mejor. Admitir que es un juego y que en ese juego cabe la derrota sin llegar a la frustración.

Y todo esto lo conseguía siempre con una sonrisa en su cara, trabajando con una actitud positiva que transmitía a todo su entorno. Y eso a pesar de que él también tenía que convivir con sus propios problemas personales.

Lasso es un líder diferente, un líder silencioso al que no le gusta el protagonismo, que mira antes por los demás que por sí mismo y que huye de salir en portadas. Él es capaz de darle a todo el mundo su lugar, de que todos se sientan fundamentales, sea cual sea la misión que desempeñan en el club haciéndoles ver que esa función, por poco importante que parezca, es básica para el equipo.

Él no tenía ni idea de fútbol, pero sí era un sabio en dirigir personas, en sacar el máximo rendimiento de ellas. Y lo hacía sin un mal gesto, sin un grito, sin un castigo, sin un enfado. Trataba con el mismo respeto a la estrella del equipo que al utillero. Era igual de feliz perdiendo que ganando e iba con la misma actitud positiva al siguiente entreno tras la victoria que tras la derrota. Un estilo de vida, o de liderazgo, en el que estaba siempre delante el nosotros al yo.

Evidentemente esto que os cuento no ha pasado en la vida real. Os hablo de la serie ‘Ted Lasso’, una historia maravillosa que he visto estas últimas semanas. Esta joya, que incluso ha recibido varios premios Emmy, la podéis encontrar en Apple TV o en Movistar Plus.

Cada capitulo de sus tres temporadas tiene algo que enseñar, un mensaje bonito que, a veces, puede llegar a emocionarte. Cuando terminas un capítulo te quedas con esa sensación de que quieres ver el siguiente.

Creo que ver esta serie es totalmente necesario para todos los entrenadores, da igual el deporte al que te dediques, da igual que entrenes chicos o chicas y, por supuesto, da igual que seas un entrenador de élite o de un colegio pequeño con niños o niñas a tu cargo.

Pero también es importante que vean esta serie todas esos gestores que dirigen personas, que deben liderarlas y sacar el máximo rendimiento de ellas, porque esa capacidad de Lasso para liderar es perfectamente extrapolable a cualquier empresa o ámbito laboral.

Con más Lassos en la vida el rendimiento de los trabajadores sería mucho mayor, se disfrutaría del trabajo poniendo todo de tu parte porque tú mismo valoras tu función, y serías más feliz. Y es que si eres feliz en tu trabajo tu rendimiento laboral también es mayor y quien entienda esto está más cerca del éxito en la gestión de personas.

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