Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | La voz alzada

El puzzle nosotros

El carnaval cantado perfecciona en la II República un carácter contestatario del que los repertorios actuales son herederos

El Carnaval, en la calle

El Carnaval, en la calle / La Opinión

Con la II República se experimenta una emoción de libertad real, en contraste con los decenios anteriores, y el carnaval cantado —que las clases populares ya habían modelado como un modo de afrontar intelectualmente el mundo (Ortega)— perfecciona entonces un carácter contestatario del que los repertorios actuales son herederos. Explicar lo que sucede ha sido siempre la más humana de las tareas, y aquella inestable república fue interpretada y reproducida por el autor que escribe y escucha: la realidad a partir de las ideas y los acontecimientos.

Así, al analizar las de ese período, se observa no solo aquel presente, sino lo que potencialmente podía suceder (Aristóteles), lo que acabaría ocurriendo por ese carácter de anticipación que poseen. Ahora bien, las coplas no pertenecen exclusivamente al género poético, ni al filosófico, ni al histórico, aunque participen de todos ellos al recrear el entorno y buscar conmover a una audiencia; pertenecen al puzzle nosotros.

Tracking Pixel Contents