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Opinión | 360 grados

Trump redobla sus amenazas a Irán y manda allí a su ‘armada’

Donald Trump esta semana en Davos.

Donald Trump esta semana en Davos. / Europa Press

Cada vez más ensoberbecido en su autoproclamado papel de sheriff y justiciero universal, Donald Trump redobla sus amenazas a Irán y manda a su armada dirigirse a Oriente Medio.

El presidente de EEUU, que parece no haber aprendido nada en su paso por el Foro Económico de Davos, afirma que atacará a ese país si reanuda su programa nuclear o ejecuta a quienes participaron en las manifestaciones contra el régimen iraní.

«Tenemos muchos buques navegando en esa dirección», advirtió Trump al Gobierno de los ayatolas, que parece haber sofocado mientras tanto las últimas protestas, en un principio pacíficas y motivadas por la inflación y el desplome de la moneda iraní, pero que, atizadas desde el exterior, se volvieron pronto muy sangrientas.

Cada vez parece en efecto más clara la participación en ellas de agentes y otros individuos al servicio de Israel (Mosad) , Estados Unidos (CIA) y Londres (Mi6), así como de miembros de distintos grupos étnicos del país, que contribuyeron a enardecer los ánimos y a provocar un auténtico caos.

Se incendiaron bancos, comercios, hospitales y aun mezquitas; cundió en todas partes el pánico y nadie sabía quién disparaba contra quién en medio de la multitud aunque en medios occidentales se culpa exclusivamente a las fuerzas de seguridad iraníes de los miles de muertos que hubo.

El Gobierno de Teherán argumenta en defensa de su tesis de que las protestas estaban coordinadas desde fuera en que en cuanto, gracias a la ayuda rusa, logró desactivar los receptores de Starlink introducidos de contrabando en el país en una acción que duró meses, las manifestaciones prácticamente terminaron.

El propio secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, incluso presumió de que la Oficina de Control de Asuntos Extranjeros (OFAC), de su departamento, que es la encargada de aplicar sanciones y comerciales, había logrado a base de presiones y manipulaciones monetarias el desplome de la divisa iraní.

La resultante escasez de dólares, sumada a las durísimas sanciones económicas impuestas al régimen por Occidente, impedían a los comerciantes iraníes comprar lo que necesitaban.

Y esa operación de auténtico ‘terrorismo financiero’ fue lo que sin duda provocó el inicio de las multitudinarias protestas, que luego explotarían otros: entre ellos, los partidarios del regreso del último shah de Persia, quien animó desde EEUU a los suyos a tomar el poder.

¿Se atreverá Estados Unidos a lanzar el ataque con que amenaza de nuevo a Irán para ‘decapitar’ al régimen? Peter Orszag, director ejecutivo de Lazard, líder global en asesoramiento financiero, que trabajó antes en la Oficina de Gestión y Presupuesto del Gobierno de Washington, está convencido de que ocurrirá. Y además pronto.

Pero reconoce que Washington tendrá que colocar a sus soldados en suelo iraní. E Irán es casi un país cuatro veces mayor que Irak, donde, desde la invasión estadounidense, han muerto más de 4.400 militares estadounidenses y 32.000 resultaron heridos.

Irán es además un país mientras tanto fuertemente armado, aunque se trate de momento de armamento convencional: misiles antibuques con un alcance de hasta 1.700 kilómetros, miles de misiles balísticos de alcance medio, entre 20 y 30 submarinos y abundantísima munición.

Es por tanto capaz de asestar, como demostró ya en la guerra de los diez días del pasado junio con Israel, un golpe devastador a ese país, sino que sus misiles apuntan también a las numerosas bases que tiene Estados Unidos en los países árabes vecinos y a los portaaviones que puedan acercarse a sus aguas.

Amenaza al mismo tiempo con cerrar el estrecho de Ormuz, por donde pasa buena parte del petróleo que mueve hoy al mundo. El presidente Trump, a quien su amigo Bibi Netanyahu, continuamente apremia, tendrá que pensárselo

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