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Opinión | MARCAJE EN CORTO

Un ejército cibernético

Un ejército cibernético

Un ejército cibernético / L.O.

¿Imaginan un combate a puñetazo limpio y que con 1,2 millones de euros al ganador no genere, ni nos deje ver, la más mínima gota de sangre? Pues está a la vuelta de la esquina. Y es que este año pasará a la historia por la puesta en marcha de la primera liga mundial de lucha entre robots. Hablamos en efecto de la Ultimate Robot Knockout Legend (UKRL), donde los deportistas expertos en artes marciales serán sustituidos por androides.

No tenemos bastante con saber que en 2026 habrá una candidata virtual, diseñada por la IA, a congresista en Colombia, sino que además acaba de lanzar China esa propuesta de competición planetaria con la que apostar al más forzudo de cuantos humanoides sean capaces de medir sus cuerpos a brazo partido.

Confiemos en que el experimento no sea tan rudimentario como el de la RoBoLeague 2025, que en junio pasado se desarrolló en Beijing. Bastante tenían con mantenerse en pie, como expresaron en redes sociales muchos internautas. Los chinos siempre a la vanguardia se apresuraron a anunciar a bombo y platillo la primera liga de fútbol para androides.

Pero lo cierto que es que esa especie de robots autónomos con apariencia humana no dejaban de caerse una y otra vez, a la hora de intentar controlar o dirigir sus patadas en base a los algoritmos creados por inteligencia artificial. En teoría, esas decisiones autónomas estaban llamadas a emular a los movimientos de las grandes estrellas del balompié mundial. Sin embargo, el ridículo fue espantoso.

Fueron en todo caso un primer paso hacia esos Juegos Mundiales de Robots, que también se proponen a medio plazo, a modo de primeros Juegos Olímpicos para humanoides. La diferencia con la nueva competición de artes marciales, respecto a la de aquella liga de fútbol con robots, parte de que los equipos participantes no tendrán ni que abonar derechos ni tan siquiera aportar sus artificios.

Seguramente primó a la hora de crear la UKRL aquel infructuoso experimento balompédico. Porque ahora habrá un único modelo avanzado para todos los asistentes, que no es otro que el vanguardista modelo T800 de la empresa EngineAI. Es decir, será como si en cualquier deporte del motor se homologase un único prototipo y todos los pilotos compitiesen con el mismo. Hay numerosos ejemplos en motociclismo, con esta misma filosofía.

El premio que se adjudicará el vencedor será nada más y nada menos que un cinturón de oro que está valorado 10 millones de yuanes chinos, al cambio algo así como 1,2 millones de euros. Quienes hayan podido contemplar la movilidad del T800 estarán de acuerdo en que el espectáculo sobre el papel promete. Ya veremos si en la práctica el resultado no reaparece esa torpeza que durante años caracterizó a sus antecesores más recientes.

La primera pregunta que cabe hacerse, si a estas alturas del artículo aún no les ha dado por buscar en internet cualquier vídeo en YouTube con el T800 como protagonista, es si no estamos ante una competición entre humanoides cuyo propósito en realidad es el de depurar futuros soldados cibernéticos para un nuevo modelo de guerra del futuro.

La cuestión tiene todo el sentido del mundo. Recordemos que en la noche de los tiempos, cuando nacieron las primeras competiciones deportivas, los combatientes no tenían otro objetivo más que el de prepararse para la batalla. El nuevo humanoide, además, se ha diseñado con una cubierta bastante robusta. El aluminio empleado en las naves aeroespaciales le permite ser ligero de peso, al tiempo que le confiere una dureza muy superior a la de anteriores prototipos.

Así cabe pensar que aguantará numerosos asaltos, antes de que algún homólogo consiga tumbarlo. Nos cuentan que además dispone de un sistema para mantener la temperatura interior en condiciones óptimas, especialmente sus articulaciones.

No habrá de esa forma que inyectarle plasma enriquecido, de ese al que recurrimos cuando ponemos a prueba nuestras rodillas, a base de deportes de contacto. ¿Y qué me decías de su energía? Al T800 le han puesto baterías sólidas de litio, de hasta cuatro horas de autonomía. ¿A que ya están tardando en ponerlo a combatir contra el gran Ilia Topuria? n

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