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Opinión | Zona press

Ahora más que nunca

El Unicaja, con Ibon Navarro al frente, necesita ahora más que nunca el apoyo de su afición para afrontar los retos que tiene por delante en la temporada

Ibon Navarro mira el videmarcador durante e| Real Madrid - Unicaja

Ibon Navarro mira el videmarcador durante e| Real Madrid - Unicaja / F. Calabuig

Todo el mundo era consciente de la dificultad del cruce que le tocó al Unicaja en el momento del sorteo de los cuartos de final de la Copa. Pero cuando llega el momento del partido todos nos sentamos delante del televisor con la ilusión de ver que, otra vez más, el Unicaja es capaz de ganar al Madrid y plantarse en semifinales. Estoy seguro que esto mismo le pasa a todas las aficiones. Los seguidores del Joventut también soñaban con ganar al Valencia en Valencia. O los del Murcia se veían derrotando a un Barça que parecía más vulnerable por las bajas pero que, al final, los tocados se recuperan, juegan y ganan.

Todos estaremos de acuerdo que el rival de los malagueños era el más difícil. Pero este equipo le ha dado a su afición muchísimas alegrías en los últimos años. Dos Copas del Rey de las últimas tres están en Los Guindos. O las dos últimas BCL con su correspondientes intercontinentales. O un primer puesto en la Liga Regular de la ACB, un logro por el que no te dan un trofeo pero que tiene un mérito enorme.

Tantos han sido los éxitos que nos podemos pensar que todos los años hay que ganar, y esto es un imposible. No se puede ganar la Copa del Rey todos los años. Incluso la BCL, que es una competición más a la mano del Unicaja, cada año es más difícil porque los rivales son mejores. Por esto es tan importante disfrutar de los logros cuando vienen porque no es nada fácil conseguirlos. Pero no te puedes acostumbrar y pensar que esto va a ser así todas las temporadas. Es más, lo normal es no ganar, que el Unicaja solo tiene una Copa del Rey más de esas dos ganadas en esta etapa de Ibon Navarro.

Muchos pensaréis que no es perder, que es cómo se pierde. Y es cierto, el Unicaja no fue capaz de competir en energía y el segundo quinteto del Real Madrid, que juega con un físico letal en defensa y en ataque, sacó del campo al equipo malagueño. Solo Webb III dio su mejor versión en el partido; fuimos conscientes de la importancia de las bajas de Alberto Díaz, Kravish y Tyson Pérez; el equipo hubo alguna fase que abandonó su filosofía de juego siendo más individualista de lo que nos tienen acostumbrados; la defensa no puso en suficientes aprietos al Real Madrid…

Cuartos de la Copa del Rey 2026 | Real Madrid - Unicaja

Duarte / F. Calabuig

Los que penséis esto tenéis toda la razón. Y seguro que los jugadores y el staff también son conscientes de todo esto. Ellos más que nadie. Pero ahora es el momento de que sientan el máximo apoyo de su afición.

Hay que dejar de comparar de una vez a este equipo con el anterior. Los jugadores que se fueron eran jugadores que el Unicaja reclutó en un momento de su carrera en el que su salario estaba por debajo de sus cualidades. Eso fue el gran acierto. Y esos jugadores han dejado títulos y, en algunos casos, dinero en sus traspasos. Ahora posiblemente sería imposible mantener los salarios de jugadores como Kameron Taylor, Carter o Osetkowski. Hasta los jugadores que vinieron a cubrir bajas por lesión, como fue el caso de Sima, mejoraron en Málaga sus capacidades de tal manera que sus salarios han aumentado exponencialmente. Y fijaos, que ese Sima que tan bien lo hizo en Málaga ahora es el descarte de la plantilla del Valencia.

Esa fue una etapa gloriosa de este club que hay que recordar siempre. Pero no hay que hablar de ella para hacer de menos a la plantilla actual del Unicaja. Y es que estoy seguro que son los propios jugadores los que primero cometen el error de compararse con los anteriores.

Es posible que ellos no sean capaces de progresar dando la mejor versión de sí mismos en su carrera en Málaga. Y seguramente que no puedan irse al acabar la temporada a otro sitio con un salario mucho mayor del que tienen. Pero no se le puede negar a este equipo que gana. Sí, gana. Jugando de otra manera, con muchos altibajos, muchos días con apuros, pero gana. Y a eso hay que darle el tremendo mérito que tiene.

Por eso se clasificó para la Copa del Rey otro año más. Por eso jugará los play off por el título al final de esta temporada. Y por eso está a dos partidos de clasificarse para los cuartos de final de la Basketball Champions League.

Esto último es lo más próximo y lo más importante de la temporada. Unicaja debe ganar en Chalon y en el Carpena al Joventut para pasar a cuartos de final y posiblemente como primero de grupo, ganando estos dos partidos. Pero también puede quedarse fuera si los perdiera.

Ahora es el momento de que su afición al completo se muestre como todos aquellos que estuvieron presentes en Valencia en ese partido contra el Real Madrid, cantando sin descanso a pesar de que su equipo no dio su mejor versión y perdió por treinta puntos.

Por eso hace muy pocos días la afición del Unicaja recibió el premio a la mejor afición de la ACB. Y esa es la manera de arropar a un equipo que no jugará como el del año pasado por mucho que queramos. Y no lo hará porque es un equipo distinto. Pero es un equipo que está ganando y que va a seguir ganando.

Es el momento de apoyar y no el de destruir porque, desde que Ibon está en Málaga, el equipo se ha ganado el crédito de una manera sobrada. Aún queda mucho en juego y ahora es cuando más necesita Unicaja a su afición.

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