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Opinión | Historia de Marbella

El parque del vivero

En la vivienda que allí existía, se alojaba, durante sus estancias en Marbella, el ministro de Trabajo José Antonio Girón de Velasco

Parque de la Constitución

Parque de la Constitución / L.O.

Los vecinos y visitantes de Marbella pueden disfrutar, desde el mes de mayo de 1987, cuando fue inaugurado, del Parque de la Constitución. Situado al norte del Paseo Marítimo, a la altura de las playas del Faro y de la Fontanilla, ocupa la superficie del antiguo vivero forestal de San Francisco, propiedad del Icona.

En la vivienda que allí existía, se alojaba, durante sus estancias en Marbella, el ministro de Trabajo José Antonio Girón de Velasco.

El Ayuntamiento, desde antes de la llegada de la democracia, tenía la pretensión de construir en el lugar un parque público. La idea se adoptó en firme durante la etapa municipal de gobierno socialista. Las negociaciones para conseguir la cesión no resultaron fáciles porque se otorgaba para que se mantuviese en uso forestal. Se llevó a cabo mediante permuta con una zona verde en San Pedro Alcántara.

La construcción de un parque satisfacía todas las expectativas. Al comienzo no se contemplaba uno de los elementos que resultan más emblemáticos y singulares del parque: el auditorio, que, desde noviembre de 2021 lleva el nombre de José Pernía Calderón, concejal socialista entre 1984 y 1991. Este recinto fue un empeño personal del alcalde José Luis Rodríguez.

Existe un anteproyecto de enero de 1984 redactado por Grand States S.A., con sede en Atalaya de Río Verde, con diseño de Juan Manuel Vacas. El presupuesto estimado ascendía a 108.950.000 pesetas, distribuidos en partidas para plazas y fuentes, calles, auditorio, edificio para cafetería, almacén y aseos, lago artificial, área infantil, riego; plantas, árboles y césped, iluminación y valla de cerramiento.

Con anterioridad a esta fecha, en 1980, se hizo un proyecto de ajardinamiento de la zona con un presupuesto de 18.170.000 pesetas.

El proyecto definitivo fue redactado por los servicios municipales, bajo la coordinación del ingeniero Díaz Fraga. La ejecución de la primera fase del Parque de la Constitución se llevó a cabo entre febrero y diciembre de 1985, con un presupuesto inicial de casi 145.000.000 pesetas, de los que más de 96 se destinaron a los viales, urbanización general del recinto y jardinería. Posteriormente se habilitó un presupuesto extraordinario para el cerramiento.

Por lo que respecta al auditorio, costó casi 71 millones de pesetas y se encargó al arquitecto José Luis Esteve Balzola, con carácter de urgencia en la sesión ordinaria de la Comisión de Gobierno, celebrada en día once de noviembre de 1985. En la redacción del proyecto se tardó un mes.

Una de las esencias del Parque de la Constitución son sus jardines y las variadas especies vegetales y arbóreas que contiene. El proyecto que se ejecutó pertenecía en su totalidad al Servicio de Jardinería de Ayuntamiento. Dividieron la superficie del parque en seis sectores, respetándose las grandes avenidas de cipreses que existían y otras especies plantadas alrededor de la antigua casa del encargado del vivero.

La primera zona se encuadraba dentro del paisajismo. La segunda se dedicaba a los niños, con zonas de arena y localizando diversos dispositivos para los juegos de los más pequeños. Se divide en dos niveles. La zona tercera es el marco más grande y regular del parque.

En la memoria del Servicio de Jardinería se especificaba: «Es donde concebimos la composición de un jardín de estilo clásico, aunque con ciertos giros irregulares a paseos y plazas. Nada más apropiado para este trazado que enmarcar dentro del mismo una rosaleda, en su parte central, que, partiendo de una fuente de estilo clásico en el centro, nos da ocasión para ir situando, alrededor de la misma, los distintos macizos de rosales bajos. Rodeando la rosaleda central, localizamos distintas variedades arbóreas: magnolios, chorisias bentrucosa, arbustos de distintas variedades y diversos macizos de rosales».

En la zona cuarta se trazaron cinco plazas estanciales, siendo una central y cuatro considerablemente más pequeñas y de forma curvilíneas e irregulares, situadas en las cuatro esquinas y comunicadas entre sí por medio de paseos irregulares y de arena. A las cinco plazas circunda una gran zona verde en la que se introducen fundamentalmente árboles de sombra como ficus en distintas variedades, magnolias, jacarandas, plataneras, etc.

En la zona quinta se colocaron algunas especies propias de un jardín botánico. Al principio se pensó ubicar unas grandes jaulas para contener papagayos y otras aves exóticas. Se pensó igualmente en dedicar dos espacios a patos y flamencos.

A lo largo de los años, el Parque de la Constitución ha pasado por momentos mejores y peores en cuanto a su mantenimiento, pero, en su momento, supuso un aporte excepcional a la relación de zonas verdes urbanas. Su auditorio palió frecuentemente la carencia de otros espacios escénicos e incluso hizo la función de plató televisivo. Posiblemente el Parque de la Constitución continúe siendo un recinto desconocido para gran número de ciudadanos.

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