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Opinión | Málaga de un vistazo

‘El Esperanza’, un legado imborrable

Tras 34 años de servicio, Pedro Cuesta cierra el Café Bar Esperanza este Sábado de Pasión, dejando un legado de cohesión social en el barrio y el recuerdo de momentos inolvidables para sus clientes

Pregón de la Semana Santa de Ignacio A. Castillo.

Pregón de la Semana Santa de Ignacio A. Castillo. / Álex Zea

En el zaguán de espera ante la primera campanada de la Semana Santa, evoco palabras del excelente, reivindicativo, mariano y cofrade pregón de Ignacio A. Castillo que pronunció el pasado sábado: «… Y una Málaga de franquicias en la que la presencia del comercio tradicional es un espejismo testimonial…». Si hablamos de acervo veraz, fue precisamente un 12 de abril de 1992 -Domingo de Ramos- cuando Pedro Cuesta abre el Café Bar Esperanza (Calle Esperanto, nº 11) – nombre éste dedicado a su Virgen más venerada-. Este espacio de encuentro supuso para el entorno un fomento de cohesión social entre sus vecinos, generando un ambiente de construcción ciudadana de lunes a lunes, solo cerraba dos días, constituyéndose en un cálido refugio durante todo el año.

Tras 34 años de una labor incansable, muy servicial y cercana a sus clientes, convertidos en la «familia del Esperanza»- como dice su hijo Pedro-, junto a su equipo: Pedro, Miriam y Bienvenido, a Pedro le ha llegado el momento de vivir su más que merecido júbilo: la jubilación. Por este motivo, este próximo Sábado de Pasión cerrará sus puertas dejando un legado imborrable por su afecto y buen hacer. Así, emocionados, lo comentan sus asiduos más incondicionales. Para Diego Villalba, cliente diario desde su apertura: «Pedro ha sabido contribuir al auge e integración del barrio con su atención y honestidad». Francisco Podadera comenta: «El Esperanza es lugar de reencuentro y terapia con buena compañía en su terraza acogedora». Manolo Martín, fiel a su café de las 7 horas con dos galletas y periódico, expresa: «Le agradezco todos estos años que nos puso la Feria de San Isidro, inolvidables». Gracias Pedro por tu intenso trabajo en defensa de lo nuestro.

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