Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Arte-fastos

Málaga

Héroes que eligen su destino

Nos detenemos en el panel artístico de los usuarios de la asociación AFENES en el Museo de Málaga

'Elige' (Asociación AFENES)

'Elige' (Asociación AFENES) / L. O.

En este mismo rincón, por donde gravitan arte-fastos de todo tipo y procedencia, reseñábamos hace poco la versatilidad del arte como eficaz medio para visibilizar causas solidarias e inclusivas, donde el voluntariado y la generosidad de pocos (o muchos) atiende a los colectivos más necesitados o vulnerables. Y ha vuelto a suceder. Sin buscarlo. En una reciente visita al Museo de Málaga (visita siempre recomendable), justo antes de acceder a la sección de pintura del siglo XIX (don Bernardo Ferrándiz y don Antonio Muñoz Degraín nos franquean la entrada con su exquisita Alegoría), hallamos un panel realizado por usuarios de la asociación AFENES, dedicada desde 1992 a mejorar la calidad de vida de las personas con problemas de salud mental y sus familias, con puntos de atención en la capital y provincia.

Toda la superficie del panel, de formato rectangular, se encuentra dividida en franjas verticales de diversos colores, pintados a mano, siguiendo una secuencia de tonos fríos a cálidos que transcurre de derecha a izquierda. Sobre este fondo, a modo de collage, se insertan flechas y palabras, escritas o recortadas, que expresan emociones negativas (Tensión, Rechazo, Furia, Miedo) y guían la mirada hacia un círculo central en rojo y gris, con trazos que sugieren una letrería ignota (aunque adivinamos la palabra Esfuerzo) o los pliegues y circunvoluciones de la corteza cerebral; conjunto salpicado por lemas o frases motivadoras (Energía, Atrévete, Años luchando, Hábitos saludables, Lo que quieras ser, serás…). Finaliza el recorrido en la zona izquierda, al abrigo de conductas acompañantes y sentimientos positivos (Amor, Optimismo, Seguridad), en cuya esquina superior se alza un octaedro tridimensional con los nombres de pila de los quince héroes que han realizado este concienzudo y dignísimo trabajo.

Pero el mérito de esta obra no se limita a indicar «los obstáculos que nos llevan a tomar decisiones y a actuar para seguir en nuestro camino», según declara AFENES en una hoja informativa aneja. En un alarde de imaginación (no desprovisto de experiencia personal), los usuarios introducen una dificultad considerable: a partir de algunas piezas del propio Museo (cuadros, sobre todo), relacionan zonas concretas con la posible simbología cromática de emociones y sentimientos, estableciendo una analogía pertinente. Requiere cierta paciencia, pero no es imposible identificar fragmentos fotográficos en flechas y letras de misteriosos nocturnos de Muñoz Degraín, recias marejadas de José Gartner, reflejos acuáticos de Reyna Manescau o claridades luministas de Enrique Simonet. Afirmaba Kant que el arte (al menos, el arte sublime) no apela a los sentidos sino a la conciencia, no ya al goce inmediato sino al juicio. Incluso en la actual posmodernidad (o lo que quede de ella), tan descreída y desublimada, ¿quién puede negar que este panel de AFENES, artístico sin duda, no punza nuestras confiadas certezas (o estupideces) con historias de esfuerzo, sacrificio y superación?

Tracking Pixel Contents