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Opinión | La señal

Puñetazo a cámara lenta

La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz (C), el ministro de Cultura, Ernest Urtasun (2D), las europarlamentarias Vula Tsetsi (d), y Estrella Galán (I),  y la coordinadora de Sumar, Lara Hernández (2I), en una imagen de archivo.

La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz (C), el ministro de Cultura, Ernest Urtasun (2D), las europarlamentarias Vula Tsetsi (d), y Estrella Galán (I), y la coordinadora de Sumar, Lara Hernández (2I), en una imagen de archivo. / Jesús Hellín - Europa Press

Margarita disimula mal el agravio al americano, Albares se pone de puntillas para proclamarlo y hay otros que se ufanan como héroes de pacotilla. Si bien es verdad que pagamos todos, no se descarta que algunos lo hagan de un modo especial que no se puede precisar ahora. Cerrar el cielo -otros lo iban a asaltar, ¿recuerdan?- es solo para titanes y de esos, es seguro, no hay ni uno con la cartera negra y las letras doradas. Lo digo porque Ignacio Cembrero, muy ducho en Marruecos, advierte que el país vecino vuelve a demostrar la vulnerabilidad de Ceuta en la que, solo en lo que va de año, la inmigración irregular -esa que regularizará el obispo de Málaga del brazo de nuestro alcalde al son de la Marsellesa- aumentó más del 500 por cien. Y algunos periodistas marroquíes ya sentencian que ante la inestabilidad política de Madrid, Rabat se posiciona para asumir el control de infraestructuras estratégicas, como las bases. El exministro de Exteriores García-Margallo también ha advertido del «disgusto monumental» que se nos viene encima, y señala a Ceuta y Melilla como los puntos más vulnerables. Vamos, un puñetazo a cámara lenta. Lo tengo escrito, sopla fuerte viento del Sur.

No se olvide tampoco que el socialdemócrata Starmer no ha invitado a su conmilitón Sánchez a la cumbre de más de 40 países de esta semana sobre el Estrecho de Ormuz, y es que ya no existimos sino para las prácticas de vudú de tantos que no nos quieren.

Aunque hay quienes están peor, incluso así en algo nos parecemos -por sus gobernantes, quiero decir-, caso de los cubanos, que tienen tres graves problemas, el desayuno, el almuerzo y la cena. La Habana ya es una ciudad desierta a muchas horas y su belleza tanto tiempo descuidada y que glosaran los poetas de la diáspora, como Rita Geada, ahora ya, precipitadamente, se marchita gracias a los tiranos de verde oliva que quieren más bien una necrópolis.

Aquí, entre nosotros, se ha muerto comiendo una manzana -ictus hemorrágico, me dicen- Pedro Ignacio Altamirano Macarrón, que del partido de Pacheco (PAP) pasó al PP -eso sí que es ahorro de letras- y terminó en un extraño independentismo andaluz, que en lo exterior se vestía de antipolisario según la norma de enfrente, DEP.

Y es que en Andalucía pasan cosas así, como que la podemia corra a los brazos de IU y Sumar, porque la soledad, ya se sabe, es fría y propicia la irrelevancia. No obstante, ya veremos qué significan los morados el 17 de mayo, si es que no hay que valerse del micrómetro o tornillo de Palmer para buscarlos entre los resultados.

Bueno, ¿y qué decir de la Semana Santa?, pues también hay que señalar, lo que se nos olvida con harta frecuencia, que siempre es un respiro para los sufridos docentes, porque según una encuesta publicada por CSIF, más de la mitad de los profesores de la escuela pública de toda España dice haber sufrido o haber sido testigos de agresiones y trato vejatorio por parte de alumnos o de sus familias. Y es que algunos empiezan pronto a velar sus armas. Por eso, hay que leer ‘Sufro, luego existo’, de Pascal Bruckner, la conclusión es que somos una sociedad de niños mimados.

Claro, y después pasa lo que pasa ahí fuera. Un poner, la detención de una mujer por prender fuego a su pareja en Chiva (Valencia). La víctima, un hombre, fue trasladado en estado muy grave a la Unidad de Quemados del Hospital La Fe… O la detención en Málaga por la Policía Nacional de dos jóvenes de extrema derecha por presuntamente agredir a otro de ideología contraria junto a una discoteca en la zona oeste de la capital. Uno de los bárbaros fotografió el rostro de la víctima y llegó a compartir la imagen en redes sociales, jactándose del ataque y facilitando así que lo engrilletaran.

Pero ya que tratamos de infantes, es histórica la reciente sentencia de un jurado de Los Ángeles respecto a las redes sociales que, concluye, son adictivas y están diseñadas para enganchar a menores de edad, grandísimo descubrimiento, añado. La demanda interpuesta es pionera contra YouTube y Meta, dueña de Facebook, Instagram y WhatsApp, condenando a estos cíclopes tecnológicos. Luis de Góngora no resistió la tentación de escribir:

En este occidental, en este, oh Licio,

climatérico lustro de tu vida

todo mal afirmado pie es caída,

toda fácil caída es precipicio.

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