Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Málaga de un vistazo

Alunizante

Artemis II, cerca de entrar en la órbita lunar tras completar la mitad de la misión

Artemis II, cerca de entrar en la órbita lunar tras completar la mitad de la misión

Sin la Luna como referencia, sin sus fases regulares, sin su presencia iluminada e iluminando la noche de la historia, sin ese protagonismo imponente en el cielo, en suma, no sé cuánto más se hubiera tardado en desarrollar el concepto de tiempo y la mente matemática, cuántos descubrimientos se habrían impedido o retrasado. Cuántos cuentos no se hubieran escrito o historias no hubieran pasado. Hasta doce personas han dejado para la posteridad sus huellas en la Luna desde 1969, pero su huella en todos nosotros es imborrable desde siempre.

El origen de las cosas es un misterio que solo atravesamos con teorías, y no se sabe cómo se formó la Luna. La teoría más aceptada cuenta que hace unos 4.500 millones de años chocó contra la Tierra un objeto enorme y que los restos del impacto la formaron. Desde entonces colabora con la vida en la Tierra con su influencia en los vientos y mareas. También desde entonces nos muestra siempre la misma cara con su movimiento síncrono evitando darnos la espalda, como si no quisiera apartar la vista de nosotros y nos vigilara o devolviera la mirada.

Hacía tiempo que no la mirábamos como antes, que había perdido su protagonismo científico igual que había perdido el de la noche, eclipsada con tanta luz en el suelo apenas llegaba su guiño lumínico desde el cielo oscuro.

Y aquí abajo además están pasando tantas cosas a la vez desde que nos enteramos de todo lo que pasa, que se hace difícil despegar la vista de unos acontecimientos cada vez más acelerados. Pero esta semana hemos vuelto a alzar la vista al cielo acompañando con las noticias y el pensamiento a esos 4 astronautas a bordo del Artemis II en su viaje alucinante hacia la luna y su lado oscuro. A ver si nos saca del nuestro.

Tracking Pixel Contents