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Opinión | La Libreta del Duque de Chantada

BCL, ¿y si no fuera tan fácil?

El Unicaja ganó la Copa del Rey en 2023 en el Olímpic.

El Unicaja ganó la Copa del Rey en 2023 en el Olímpic. / ACB PHOTO / Aitor Arrizabalaga

Existe una cierta corriente, a nivel español y también europeo, de hacer de menos a la BCL. De tratar de ningunearla afirmando que la Euroliga es muy superior, algo que nadie discute, y que la EuroCup también. Vamos, que casi cualquier grupo de amigos vestidos de corto sería capaz de brillar en esta competición apadrinada por la FIBA.

Como sabéis, después de tantos años escribiendo esta página, no es mi caso. La BCL es una competición muy difícil de ganar y que se encuentra por delante de la EuroCup. Vamos, que hay vida fuera del ámbito de la Euroliga y ahora, con la llegada de la NBA a Europa, más.

Este año, además, tenemos la posibilidad real de comparar competiciones, ya que este verano se ha producido el trasvase de tres equipos potentes a la competición. El ALBA de Berlín, después de 24 años alternando Euroliga y EuroCup, las últimas seis en la máxima competición continental, era claro favorito, al menos, a la Final Four, pero fue eliminado en cuartos de final por el Unicaja.

El Gran Canaria, actual subcampeón de la EuroCup (perdió la final ante el Hapoel Tel Aviv), también se presentaba como un serio candidato a todo. Los claretianos, en una mala temporada en ACB y en Europa, se quedaron en la fase de grupos de dieciseisavos de final, siendo superados por La Laguna Tenerife y el Nymburk de la República Checa.

El Joventut, uno de los eternos candidatos a ganar la EuroCup, que acaba de fichar al ala-pívot más deseado del mercado, Jabari Parker, que cuenta con jugadores como Ricky Rubio y que organiza la Final Four en casa, fue eliminado en cuartos de final por el AEK de Atenas.

Esto pone en valor lo que, año tras año, están haciendo Unicaja, La Laguna Tenerife, Galatasaray o AEK de Atenas. Los cuatro equipos que jugaron la Final Four del año pasado en Atenas y que, menos el Galatasaray, repiten este año. Y probablemente los turcos también estarían si, en lugar de cruzarse con Tenerife, lo hubieran hecho con Rytas o Nymburk. No es, ni mucho menos, fácil lo hecho por los verdes: ganar dos títulos de manera consecutiva y meterse en esta fase final con el plantel de lesiones y problemas que tiene Ibon Navarro. Un mal día te deja fuera, como le ocurrió este año en la previa a equipos como el Murcia o el PAOK. Dos equipos que podrían haber progresado con éxito en la competición.

Malagueños y tinerfeños son claros favoritos en las apuestas para jugar la final. La propia web de la competición cifra las opciones del Unicaja de ganar al AEK en un 85,7%, y las del Tenerife de ganar al Nymburk en un 71,4%. Pero cuidado, que las estadísticas no ganan partidos. Lo que sí pueden dirimir los equipos de Málaga y La Laguna, si finalmente se cruzan, es quién es el rey de esta competición. Los insulares, que han jugado las diez ediciones y ganado dos títulos, podrían medirse a este Unicaja de Ibon Navarro, que suma dos títulos y una semifinal en solo tres temporadas. La solución la tendremos en tres semanas; antes hay que volver a la Liga y sumar victorias para completar el tercer objetivo de la temporada: jugar los play offs de la Liga ACB.

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