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Opinión | Mercados

La guerra no deja ver el bosque

Con la reapertura del estrecho de Ormuz llega el momento de ver si todos los males de los últimos dos meses eran por la guerra o si la guerra no dejaba ver los problemas

Un buque del estrecho de Ormuz anunciado por Trump empieza este lunes

Un buque del estrecho de Ormuz anunciado por Trump empieza este lunes / Efe

Sorprendentemente (o no), los mercados bursátiles americanos han marcado nuevos máximos esta semana, en plena guerra de Irán y con un petróleo, que no está en los 120 dólares de su peor momento, pero tampoco está en 72 dólares del viernes 27 antes de la guerra, qué por cierto ya había subido antes del inicio de la guerra un 25% desde los mínimos 58 dólares en enero, algo significativo y no casual.

Desde el 28 de febrero, todo lo que pasa es por la guerra: si sube o baja la Bolsa, si sube o baja el petróleo, si sube la inflación o si sube o baja el Euríbor. La guerra no deja ver otros problemas.

Como comentaba, el petróleo ya había subido antes del viernes 27 de febrero un 25%. El motivo puede estar, además de su bajo precio histórico, en el aumento de una población mundial y así de la demanda, y otros como una oferta ligeramente a la baja, pues las instalaciones petrolíferas y otras ligadas a ellas, van perdiendo con el tiempo su plena capacidad. Hay informes que estiman caídas anuales en la oferta en los próximos años por una menor producción.

USA9948. MIAMI (ESTADOS UNIDOS), 16/04/2026.- Fotografía tomada de la cuenta oficial en X del Comando Central de Estados Unidos @CENTCOM donde se muestra el buque USS Abraham Lincoln (CVN 72) transitando por el mar Arábigo. El Comando Central afirmó que las Fuerzas Armadas estadounidenses "no están bloqueando el estrecho de Ormuz", sino solo los barcos que salen o se dirigen a Irán, con al menos 14 buques desviados en los últimos tres días. EFE/ @CENTCOM /SOLO USO EDITORIAL/NO VENTAS/SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO). /SOLO USO EDITORIAL/NO VENTAS/SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO)

El buque USS Abraham Lincoln transitando por el mar Arábigo. / @CENTCOM / EFE

De hecho, hace algunos años se puso de moda, por criterios medioambientales, no invertir ni prestar dinero al sector petrolero, por su contribución a la contaminación del planeta. Bancos como Goldman Sachs, Morgan Stanley, Chase, Wells Fargo, Bank of America y Citi anunciaron años atrás la renuncia a financiar proyectos de extracción de petróleo y gas, bajo una alianza llamada NZBA, que luego acabaron abandonando. Quizá esto ha condicionado el estado, mantenimiento y actual nivel de producción mundial de petróleo. No sólo es la guerra.

Algo parecido está pasando con la electricidad. Un reciente estudio habla de un aumento del 3% del consumo anual, con un 17% de aumento por parte de los centros de datos, que actualmente suponen el 1,4% del consumo total mundial pero que en 2030 podría ser del 3%. Todo aumento del consumo repercute en el precio, en la inflación, en los tipos de interés, y finalmente, estos en la economía.

Inflación: ¿cuál el origen del problema?

Por ello es crucial diferenciar entre la inflación impulsada por un exceso de demanda y aquella generada por problemas de oferta, pues una mala política monetaria puede perjudicar y no ayudar a la economía. Dar por hecho que el final de la guerra de Irán o una reapertura del estrecho de Ormuz, supone el fin de todos los males, podría ser una errónea lectura. Es mejor solucionar el origen del problema.

Hemos visto con la guerra tensiones en los tipos de interés y en el Euríbor. Pero hay que recordar que antes de la guerra ya había los problemas en el crédito privado, problemas que han movido estos días a varios bancos americanos, entre ellos JP Morgan y Morgan Stanley, a rebajar las valoraciones de los préstamos concedidos o a suspender temporalmente reembolsos, como también hizo entidades como Blue Owl, la empresa norteamericana dedicada al préstamo directo a empresas privadas que no cotizan en Bolsa, que ha debido suspender reembolsos y vender aceleradamente una parte de sus préstamos corporativos para devolver el dinero a los inversores que se lo solicitaban.

Por otro lado, dentro del mismo mercado bursátil está habiendo una revolución, pues nuevas tecnologías o plataformas como Claude, permiten pensar que la IA podría convertirse en un sustituto de muchos programas de software, en lugar de reforzarlos y por ello es una amenaza para el modelo de licencias con el que han venido funcionando los grandes del software parece obvia.

Durante el mes de marzo hemos visto fuertes caídas en gigantes como Microsoft, Oracle, Adobe, Salesforce y otras más, pero como siempre, el mercado sobrerreacciona, en este caso a la baja. La oportunidad es cuando han caído no cuando han rebotado. Algunas ya se han alejado un 25% de sus mínimos y más lo harán con una desescalada de la guerra.

Bajada del petróleo

Como comentábamos al inicio, ya tenemos los mercados americanos en máximos históricos, descontando una solucionar total o parcial de la guerra de Irán. No es mala idea invertir cuando lo peor está ocurriendo y los mercados están bajando, no sabemos cuál es el mínimo, pero sí que hay un descuento con respecto a hace unas semanas.

Antes de acabar la sesión europea de este viernes, se ha producido la reapertura del estrecho de Ormuz, con la consiguiente e inmediata bajada de un 12% del barril Brent hasta los 88 dólares, pero aún por encima de sus niveles previos al inicio de la guerra. Llega el momento de ver si todos los males de los últimos dos meses eran por la guerra o no, o si la guerra no dejaba ver los problemas. Los mercados seguirán subiendo, pero puede haber una segunda oportunidad.

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