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Opinión | Zona press

Máxima confianza

El club malagueño afronta una racha de cinco derrotas consecutivas en la ACB, sumando bajas y un calendario complicado que ha generado preocupación

Imagen de un entrenamiento del Unicaja en el Palacio Martín Carpena.

Imagen de un entrenamiento del Unicaja en el Palacio Martín Carpena. / Mariano Pozo (Unicajab/Photopress)

Vaya por delante que escribo estas líneas sin saber el resultado del Unicaja-Hiopos Lleida de ayer sábado. El caso es que las cinco derrotas consecutivas del Unicaja en la ACB habían hecho saltar todas las alarmas. Esto es normal. El equipo había normalizado eso de ganar en campañas anteriores y estar en los puestos más altos de la clasificación siempre. Incluso este año sin jugar del todo bien, siendo inconstantes, con altibajos, el equipo ganaba.

Todos hemos pensado que podía ser una racha motivada por el calendario. Incluso se podía unir esto a aquello de las bajas. Ese Tourmalet (Tenerife y Valencia en casa, Bilbao y Barça fuera) ya había pasado y ahora el calendario era más asequible a priori. Además, Pérez y Kravish estaban ya entrenando con el grupo y su reaparición parecía inminente. Pero la visita a Granada hizo caerse toda esta ilusión por remontar el vuelo.

Cuando esa enfermería parecía que iba a vaciarse cayeron Kalinoski y Djedovic. Pero nada de esto puede ser excusa. En Granada se volvió a jugar sin energía, sin alma y con mucha impotencia. Lo peor fue ver las caras de algunos jugadores en el banquillo, como no comprendiendo qué estaba pasando.

Ahora es fácil opinar sobre cualquier cuestión. Que si el equipo debería darle el balón más veces a Duarte; que si fue un error no renovar a Ejim; que si Balcerowski no está siendo lo dominador que debiera ser en la pintura; que si los temporeros no dan el nivel; que si la plantilla está mal confeccionada; que si hay problemas mentales que impiden a algunos jugadores dar su máximo rendimiento…

El problema de Duarte es por ambas partes: el equipo debe estar preparado a minimizar esas carencias que tiene el dominicano en su juego, pero también él debe adaptarse a un baloncesto distinto al que ha jugado siempre y a una filosofía de equipo muy marcada en su club. Ambos, jugador y equipo, deben trabajar en ese proceso para mejorar las prestaciones de Duarte puesto que, si se consigue, podría ser un ‘buen fichaje’ para lo que queda de temporada.

Con respecto a Ejim, pues hablar de lo que ya no están no vale de mucho. Es cierto que Ejim era un jugador muy importante en la energía y la defensa, dos de los problemas que ahora padece el equipo. Aquí le hemos visto ganar partidos entrando el último en la rotación. Tan cierto como que la decisión de marcharse fue por ambas partes. Él quería ir a un sitio a jugar más minutos y sentirte más importante y el club quería apostar por otros jugadores. Cuando apuestas a veces aciertas y otras veces fallas, es evidente. Pero ¿quién iba a saber que Tillie y Pérez iban a tener problemas físicos de larga duración? Eso era imposible preverlo.

Balcerowski es una apuesta del club. Es un jugador con gran margen de mejora, inconstante en su juego y con detalles que puede hacer mejor seguro. Está en ese proceso, seguro que cada temporada será mejor jugador. De lo que sí estoy seguro es que su rendimiento será mucho mejor esta misma temporada cuando vuelva Kravish y él no esté tan sólo en esa posición de cinco.

Ir al mercado en mitad de una temporada no siempre sale bien. A veces puedes encontrar jugadores que pueden hacer mejor a tu equipo (recordemos el caso de Sima). Pero otras veces en el mercado no hay eso que buscas y los jugadores que vienen no rinden al nivel esperado. Por eso muchos clubes prefieren no ir a ese mercado y cerrar una plantilla más larga para solventar así los problemas de lesiones que puedan surgir. ¿Qué otros equipos han fichado jugadores más contrastados en este mercado? Bueno, habría que analizar por qué esos jugadores eligieron jugar en otros sitios o simplemente fue una cuestión del momento o del dinero.

Problemas todos tenemos, eso seguro. Y hay que convivir con ellos. Sí creo que esa constante comparación de este equipo con el anterior no hace bien a los jugadores porque ellos mismos se compararán con los jugadores anteriores o se frustrarán por no ser capaces de asumir un rol más principal del que tenían temporadas anteriores.

Y con respecto a la confección de la plantilla, esto solo hace demostrar lo difícil que es acertar tanto como se acertó en los años anteriores.

Pues oye, con todo y con eso el equipo va a jugar una Final Four en Europa, el hecho de clasificarse a los play off es algo que acabará consiguiéndose, y en una temporada muy irregular no podemos negar que el equipo ha ganado muchos más partidos de los que ha perdido. Cierto que hay detalles que son innegociables y para eso está el staff y los dirigentes, para que la imagen del equipo, se gane o se pierda, sea la que se merece la entidad.

Queda la parte final. Hacer cambios ahora es muy difícil o inviable. Este es el Unicaja que acabará la temporada y estoy convencido que staff y jugadores estarán buscando soluciones para mejorar esa irregularidad y afrontar la parte final de la temporada. Todavía queda mucho y este equipo va a reaccionar. Hay que confiar en ellos y mostrarles el máximo apoyo por aquello de lo mucho que han dado a sus aficionados y a la ciudad estos últimos años. Ya habrá tiempo para otras cosas. Ahora es el momento de creer que se puede dar cada semana un paso hacia adelante. Todavía se pueden hacer cosas muy bonitas. Vamos, hasta levantar un título…

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