Opinión | La libreta del duque de Chantada
Michael Ruzic, el talento que viene
El joven de 19 años, nacido en Francia, ha elegido la formación en la cantera catalana por delante de ofertas de la NCAA y de otros equipos españoles

Michael Ruzic. / acbphotos
Hay veces en las que el deporte te salva la vida, otras en las que te lo encuentras y otras en las que es la forma de vida de tu familia. Imagínate que Ivica Jelic es tu abuelo, jugador y seleccionador de voleibol que llegó a jugar en los Juegos Olímpicos de Moscú en 1980 y que ganó dos medallas de bronce en un europeo con su selección. Tu madre, Bárbara Jelic, es una estrella del voleibol con 3 medallas de plata europeas con Croacia y que, con 17 años, se fue a jugar de manera profesional a Japón. Tu tía, Vesna Jelic, también una jugadora internacional de voleibol con Croacia.
Con todo esos antecedentes familiares, tu futuro parecería dedicado a este deporte, pero en el árbol genealógico de Michael Ruzic faltaba la otra parte de la ecuación.
Si tu padre es Tomislav Ruzic, exjugador de Zadar, Cibona, Besiktas o Asvel, con los que disputó varias veces la Euroliga. Tu tío, Jurica Ruzic, también juega al baloncesto profesional y tu tía Vesna se casa con Kaya Peker, exjugador, entre otros, del Baskonia en la temporada 2006-2007 e internacional turco, tu decisión se complica.
Las historias que de pequeño le contaba su padre parece que inclinaron la balanza a favor de la pelota naranja y del baloncesto profesional.
Michael, que nació en Besançon (Francia) mientras su padre y su tío defendían la camiseta de ese equipo, ha recibido una educación croata. Estudió el bachillerato del país balcánico a distancia. Con una gran capacidad para el estudio y la adquisición de conocimientos, apenas dos meses después de llegar a Badalona, con 16 años procedente del KK Zadar, ya se defendía en español. Su formación siempre ha primado en sus decisiones, tanto deportivas como personales.
Formado en la cantera de la Penya, bajo la tutela de Albert Cañellas, eligió Badalona para formarse por delante de ofertas de la NCAA americana e incluso del Valencia Basket y el Gran Canaria, como cuenta Alex Gonzalbo en Ara. «Siempre priorizó su formación al business», dicen en el club, a pesar de estar siempre en las listas del draft para una posible primera ronda. Renunció al de 2025 y acaba de renunciar a ser elegido, con sus 19 años, en el de 2026.
La ausencia por lesión de Ante Tomic estas últimas semanas, le ha dado más protagonismo en el juego interior del próximo rival liguero del Unicaja. Y ha cumplido con creces, con valoraciones por encima de 20 en los partidos ante Manresa y Baskonia, aunque viene de hacer un partido más flojo ante el Breogán, este pasado fin de semana.
Este año ha despuntado además cuando juega más de 20 minutos en un partido. Los que le conocen le definen como un proyecto de Nikola Mirotic, pero con algo menos talento y más capacidad de trabajo. Una estrella en formación de 2,06 metros y que define a la perfección la posición de cuatro abierto.
Unicaja comienza este sábado un viaje a Badalona que marcará definitivamente la temporada. Mañana, ante la Penya en una nueva jornada de la Liga ACB, para seguir dentro de los puestos de play off, y el jueves siguiente, ante el AEK griego, en la semifinal de la Final Four de la BCL. Dos de los objetivos de la temporada que parecen llegar en un mal momento anímico para el equipo. La prueba de ello es la cantidad de tiros libres fallados por los verdes este miércoles. Una mala situación, complicada por el mal estado físico de muchos jugadores. En cualquier caso, yo no apostaría en contra de este equipo. Suerte. Carpe diem.
