Opinión | En corto
Estrecheces de Ormuz
Antes de que el infarto (etimológicamente: no harto, no repleto) de Ormuz llegue a las terminales de la economía y la deje sin riego, hasta acabar poniendo en peligro tejidos y órganos, la calle se ha dado por aludida y empezado a tomar medidas para que la crisis no la pille con las manos en la masa: la monetaria, la laboral, la de la mezcla de materiales que día a día construye la economía. Cuando al encargar una obrita de andar por casa, comprar o vender algo, promover un pequeño negocio o pedir un aval en una oficina periférica ya te hablan de Ormuz para justificar el estrechamiento, mal asunto. Cuando, descontando el futuro por si acaso, te hablan del maldito Estrecho en la tienda del barrio sin venir a cuento (pues aún no ha llegado de veras a los precios) mal asunto. El síndrome de Ormuz en su fase mental realimenta el principio de infarto y puede bastar para provocarlo.
Suscríbete para seguir leyendo
- La Aemet activa la alerta amarilla en Málaga de cara al fin de semana
- Así será el hotel de cinco estrellas que irá en el Garaje Las Delicias del Centro de Málaga
- Detienen a un hombre en el barrio de Miraflores de los Ángeles por intentar secuestrar a un niño
- Entra en vigor el nuevo copago farmacéutico: cuánto pagarás por tus medicamentos según tu renta
- Las carreras mejor pagadas y con más salidas laborales que se pueden estudiar en la Universidad de Málaga
- Fernando Piquer, director de la San Diego Comic-Con Málaga: 'Vamos a traer tres veces más talents que el año pasado
- Hallan a un hombre muerto en su casa de Málaga y un alijo de más de 280 kilos de cocaína
- Oferta de Empleo Público 2025 en Málaga: el Ayuntamiento convoca 266 plazas
