Opinión | En corto
La vida en las burbujas

Varios jóvenes muetran sus móviles, con los que acceden a redes sociales. / Manu Mitru
La vida en sociedad no es fácil. Todo el mundo vigilando a todo el mundo y cada uno teniendo que hacer ver que tiene un lugar en el mundo y que tiene su mundo. El momento en que uno está solo entre gente es el peor, no es fácil mantener la compostura, pero se echa mano al móvil y éste viene al rescate. Alguien que habla por el móvil con cierto dominio de la escena está diciendo: tengo mi mundo, con el que me relaciono por las ondas. Un arraigo virtual, un anclaje a algo, un cordón umbilical. Un tubo invisible de respiración asistida mediante el aire que nos llega desde nuestra respectiva burbuja en las redes. Escafandristas. La mayoría de la gente así por la calle, sorbiéndolo de su burbuja de confort. Separada, por tanto de la propia calle, ocupada por los demás, cada uno a lo suyo, una masa densa o dispersa pero nunca fiable. Sociedad en burbujas, la actual forma de masa.
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