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Opinión | El jugador número 13

Dramones

El Unicaja quedó tercero en la BCL en la temporada 2025/2026.

El Unicaja quedó tercero en la BCL en la temporada 2025/2026. / BCL Photo

En este trayecto final de la temporada, aunque el tema play off en Málaga lo tengamos de lado y estemos más preocupados pensando en lo que tiene que venir en forma de entrenador y jugadores, lo cierto es que la Liga ACB se intenta sacudir la etiqueta de previsibilidad. Al menos los resultados de los cuartos de final se han cargado varias cosas que se podrían haber situado como apuestas seguras al final de la Liga Regular.

No creo que al Unicaja se le pueda quitar la etiqueta de temporada fallida, fracaso o decepción al curso 2025-26, pero si nos diera por levantar la cabeza y hacer esta pregunta en Las Palmas o en Madrid, nos veríamos inmersos en ese bucle sin fin del «y tú más y peor». Seguro.

De esa carrera por ver quién lo hizo peor, no voy a quitar al Unicaja. Es más, con la salida de Ibon Navarro lo que veo es que las tareas pendientes se amplían, sumando lo de la sustitución del entrenador a la incertidumbre que hay con el rumbo que van a tomar las distintas competiciones continentales, lo que provocará más problemas a la hora de configurar la plantilla, con todos los riesgos que eso conlleva.

Decimos que el tiempo lo cura todo, pero lo que está haciendo en este caso es sumar miembros a esa lista de equipos que no han cumplido sus objetivos. Tras el final de la primera eliminatoria de cuartos de final, la eliminación del Real Madrid hace que el drama del Dreamland Gran Canaria se quede para los hinchas pío-pío o los muy frikis que seguimos nuestro deporte.

Y es que la eliminación de los de Sergio Scariolo ante La Laguna Tenerife y quedarse sin conseguir ningún título oficial esta temporada es devastador. Sobre todo, tras el cambio tan sustancial que tuvo la sección este año, tanto en estructura como en presupuesto y fichajes. No sólo en pretemporada, sino también en el transcurso de la temporada, a causa de algo que afecta a todos los equipos: las lesiones. Además, por mucho que se hable de la final de la Euroliga y todo lo que sea, sería una gran sorpresa que el entrenador italiano siguiera en el banquillo blanco.

A veces se piensa que si el problema es de dinero, se termina arreglando. Pero en el caso del descenso del Gran Canaria es que estamos hablando de un club que ganó una Supercopa, que jugó dos finales de Eurocup sumando un título y que, de manera ininterrupida, estaba en la Liga ACB desde la temporada 1994-95. Que se vaya ahora a la segunda categoría es dramático. Porque salir de ese barranco por dónde se han despeñado es complicado. Que se lo pregunten a los de Estudiantes, un histórico que a base de repetir descensos que sólo los salvaron a base de circunstancias administrativa (hasta en tres ocasiones), encadenará la temporada próxima media docena de cursos fuera de la élite.

Sin meternos en el tema suerte o justicia, sin ir más lejos por lo visto en la Final a Cuatro de este fin de semana en Galicia, es lo más demostrativo que hay sobre lo complicado que es volver a la Liga ACB desde la segunda categoría.

El caso de los canarios, o de los estudiantiles, puede que los veamos como muy lejano, como algo que no nos puede ocurrir nunca. Algo similar a encontrarte alguien en la puerta de una iglesia o de un supermercado pidiendo una limosna y sobre el que no pensamos que sólo una mala racha y algún error es lo que les separa de poder ser uno de nosotros.

Imaginar que esto del «Granca» puede pasar también en Málaga es meterlo como ciencia ficción, pero viendo que la diferencia entre los equipos que están en la órbita Euroliga y el resto sólo hace que aumentar, la pelea cada vez es más desigual. Y esto es innegable.

Y ya podrá haber un presupuesto mejor, espacio para sorpresas y la mejor de las voluntades por todas las partes, pero en este momento que se sabe de cambio, la necesidad que hay de empezar a saber qué va a ser del Unicaja del curso próximo 2026/2027 aumenta. Que sí, que aún no ha acabado esta temporada, en plenas semifinales todavía del play off por el título con los cuatro supervivientes, pero la paciencia por aquí nunca ha sido una virtud. No creo que eso haya mejorado.

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