Opinión | Tribuna

Consejo asesor de The Hispanic Council
La Independencia de EEUU es historia de España

Detalle de la réplica de la campana de 1906 del Camino Real de California, en el Memorial a José de Gálvez, en el Puerto. / Álex Zea
En los meses previos a la conmemoración del 250 Aniversario de la Independencia de Estados Unidos, no ha sido escasa la conversación sobre el rol que ha jugado España en aquel hito que cambió para siempre la historia. Reconocidas son las gestas que jugaron el malagueño Bernardo De Gálvez, tanto en Mobile como en Pensacola; o aquella valiente defensa del fuerte San Carlos por parte del ceutí Fernando de Leyba, que con tan solo 300 hombres detuvo el avance de los británicos en San Luis.
La conversación alrededor de nuestro rol en este momento de la historia es en sí mismo un hecho destacable y celebrable. Es una ovación al trabajo que decenas de historiadores y divulgadores han realizado con esmero y limitados recursos institucionales por décadas. Que De Gálvez cuente con la designación de ciudadano de honor en Estados Unidos, o tener erguida una estatúa de Junípero Serra en el Capitolio en Washington D.C. son reconocimientos invaluables a esta labor.
Asociaciones consolidadas como la Asociación Bernardo de Gálvez o el think tank The Hispanic Council (THC), por años, hemos puesto en el centro del debate público las innumerables contribuciones que España aportó durante la Guerra de Independencia. Con iniciativas como el ciclo de conferencias ‘De Gálvez 250’ que THC ha impulsado este año junto al Ayuntamiento de Málaga, la Diputación provincial, así como la Junta de Andalucía, se han dado pasos importantes para que nuestra ciudadanía entienda -con rigor y de la mano de los más conocedores- el alcance de nuestra contribución, ya no como una cuestión puntual de una Guerra concreta, sino como un reconocimiento de la complejidad y la grandeza de nuestra historia.
La Independencia de Estados Unidos es historia de España. Y, la historia de España la han forjado hombres y mujeres visionarios y valientes. En el ciclo, la historiadora María José Rubio explicaba precisamente que, gracias a mujeres como Isabel y Felicitas Saint-Maxent-gobernadoras consortes de Luis de Unzaga y Bernardo De Gálvez- pudo De Gálvez contar con las redes diplomáticas y políticas necesarias en Luisiana para llevar a cabo sus hazañas en un conflicto que ya se hacía global en escala.
El almirante Juan Rodríguez Garat explicaba cómo España era el poder de la época, una fuerza militar y naval extraordinaria. Su implicación en la Guerra no respondía al respaldo de un impulso revolucionario de los rebeldes de las Trece Colonias, sino a un equilibrio geopolítico necesario para contrarrestar las ambiciones y el modelo británico en el Mediterráneo y en América.
La entrada de España en la Guerra marcó un antes y un después porque transformó el conflicto de los rebeldes en una auténtica guerra mundial. Y es que donde estaba España estaba el centro del poder. Como recordó el historiador y escritor Lucas Montojo en el ciclo, por siglos, el centro del planeta-aquel punto donde estaba la metrópolis de donde emanaba el poder político, económico o militar-se encontraba en América, es decir, en el mundo Hispano. Naturalmente, explicaba Montojo, esos «centros del mundo» cambian.
Estados Unidos, que nació de la mano y gracias a España, se expandió, industrializó y armó hasta el punto de convertirse en esa nueva potencia, a la que España terminó enfrentándose en 1898.
Esa es la evolución de la historia y siempre una posible consecuencia en un mundo donde la geopolítica, pero también -y más importante- la globalización, marcan las relaciones entre los Estados y entre las gentes del mundo, un mundo que es así, también, gracias a esa España. Una España que no era solo la Península, sino un conjunto de virreinatos diverso, mestizo, de leyes, próspero que abarcaba cada esquina de la Tierra.
Son razones que, como hispanos, nos hacen sentir orgullosos y que conviene recordar en el marco de la conmemoración de los 250 años. La reflexión que ahora corresponde hacer es, ¿hacia dónde se proyecta hoy la relación entre España y Estados Unidos?
Estados Unidos es un país hispano, desde antes de su nacimiento como nación, y cada año más con los cambios demográficos. Es de hecho, el segundo país del mundo con mayor cantidad de hispanohablantes. Esto constituye una oportunidad histórica para construir una alianza de confianza y de respeto, donde se puedan potenciar los innumerables lazos comerciales, económicos y culturales que nos han unido por mucho más de 250 años.
- Echeverría del Palo, el núcleo comercial del Distrito Este de Málaga: 'no somos competencia entre nosotros, somos compañeros
- La pedanía de Málaga que celebra este fin de semana su feria con música en directo, degustaciones y carrera de cintas en moto: horario, ubicación y toda la programación
- Así es la enorme mansión que Erling Haaland tiene en una de las urbanizaciones más exclusivas de Marbella: 2.000 metros cuadrados con gimnasio, piscina y las mejores vistas de la costa
- Misteriosas rayas milenarias en los Jardines de Picasso, en Málaga
- Un hombre le corta la cara a otro en Málaga tras impedirle robar de un tirón la cadena a una mujer
- El inicio en Primera División del Málaga CF se retrasa por la clasificación de España para semifinales del Mundial
- La Junta inicia las obras de ampliación de la autovía del Guadalhorce entre Casapalma y Cerralba
- Más de 2 millones y 9 meses de plazo: comienzan las obras para trasladar parte del Centro de Transfusión al Hospital Materno de Málaga