Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Viento fresco

Jose María de Loma

Jose María de Loma

Redactor jefe y articulista

Un taxi a la izquierda

Los partidos de izquierdas malagueños persiguen la unidad con mejor o peor suerte que en otras latitudes

Nico Sguiglia y Toni Morillas, concejales de izquierdas en el Ayuntamiento de Málaga.

Nico Sguiglia y Toni Morillas, concejales de izquierdas en el Ayuntamiento de Málaga. / L.O.

Dice un viejo chiste soviético que «se suben tres comunistas a un taxi y se bajan cuatro partidos». No tiene mucha gracia, suelen decir los comunistas. Pero el caso es que eran ellos los que lo contaban. El chiste ya está aquí transcrito y bien podría ser el mensaje único y principal de esta columna, objetivo cumplido; pero entonces la columna se terminaría y aún nos queda espacio por delante, ciertas ganas de comentar la actualidad y un moderado deseo de poder decir que tiene uno «la satisfacción del deber cumplido». Del chiste cumplido, incluso.

Vamos a ir al grano, como suele decirse en la familia Mostaza. El concepto de líder se lleva mal con la cantidad. Líder de verdad hay uno entre un millón. Pero en Málaga, solo a la izquierda del PSOE, sin contar Adelante Andalucía, ya tenemos seis líderes. Un poco más y no caben en la foto. Se juntaron el otro día. La izquierda siempre persigue la unidad pero la unidad es más rápida. A veces además el mantra se vuelve loco y va a la inversa: la derecha consiguió gobernar por vez primera Andalucía porque se presentó separada, dividida, no unida. Tres opciones de derechas, tres: Vox, PP y Ciudadanos. La suma les valió el Gobierno. Izquierda Unida ya no es un nombre, es un imperativo ético: unir la izquierda. A la Izquierda que quiere ir unida le achica el espacio el PSOE, que presenta a Sánchez como el jefe de todo lo que hay del PP a la Liga Comunista Revolucionaria. Y encima, está Adelante, ya lo hemos dicho, que también achica lo suyo.

La izquierda más tradicional tiene en Toni Morillas a una excelente candidata para Málaga capital. Conoce los entresijos de IU, es coordinadora provincial, se faja en el día a día municipal y tiene (un poco, que el asunto es de máster) cogida la medida a cómo buscarle las cosquillas al alcalde. De aquí a las municipales hay tiempo para la unidad pero también para la escisión, la pelea y la lucha por ir en las listas. De hecho es raro que Podemos e IU se lleven bien, como en Málaga. No como en otros sitios. Aquí es todo más familiar. Pero en otras provincias caben en un taxi.

TEMAS

Tracking Pixel Contents