16 de agosto de 2013
16.08.2013

Antonio de la Torre, un pregón entre recuerdos

El malagueño rememorará su infancia y juventud en Málaga, donde se forjaron sus sueños de ser actor

16.08.2013 | 05:00
El pregón de Antonio de la Torre estará cargado de emoción y sentimiento.

Antonio de la Torre (Málaga, 1968) no ha escatimado esfuerzos en la elaboración de su pregón. Su principal preocupación ha sido conseguir que sus palabras mantengan un equilibrio entre lo auténtico, lo sentido y lo festivo. Reconoce que le hace mucha ilusión plantarse esta noche ante sus paisanos para contarles, entre otras cosas, cómo fueron sus experiencias de juventud en la incipiente Feria del Centro, en la que, de forma espontánea, los comerciantes comenzaron a ofrecer a sus clientes una copita de vino y un plato de jamón, lo que dio lugar a la fiesta de día que desde los años ochenta se vive en las calles del casco histórico. «Para mí era alucinante ver cómo una zapatería se convertía en un bar», recordaba hace una semana.

Aunque no reside en Málaga, –«regreso cada vez que puedo»–, el intérprete vivió los primeros 18 años años de su vida en su ciudad. Y fue en esta orilla del Mediterráneo donde, confiesa, se forjaron sus sueños. «Algunos conseguidos, otros no, pero los más importantes, sí. Esos sueños nacieron frente al mar o en la Feria del Centro o en el Real». Como declarado malaguita, el protagonista de Balada triste de trompeta evocará sus recuerdos y esa idealizada imagen de Málaga que siempre lleva consigo, pero sin aburrir a los presentes: su objetivo es «contar una historia con la que los malagueños se puedan sentir más o menos identificados y para que el menor número de personas esté pensando en cuándo van a empezar los fuegos artificiales», bromeaba hace unos días durante un encuentro con los medios.

Como en todo pregón que se precie, la emotividad también estará presente esta noche en la playa de La Malagueta. Confiesa Antonio de la Torre que a sus padres, «que ya no están», les hubiese hecho mucha ilusión verle pregonar las fiestas de su ciudad. Igualmente, el actor no pasará por alto la actual situación de crisis. «No soy ajeno al momento en el que vivimos y me preocupa. En la vida la felicidad y el sufrimiento son dos caras de la misma moneda. Una cosa que no me gusta de la Feria es que haya gente que no pueda permitirse disfrutarla.

Especialmente este año, en el que la crisis sigue agudizándose. Y eso me provoca sentimientos encontrados», relata. También asegura que le molesta lo que a cualquier ciudadano le molestaría, los comportamientos poco cívicos de algunos: «esa gente que no considera la ciudad como su casa y la ensucia. Uno se lo puede pasar muy bien y, una vez que terminada la fiesta, recoger un poco los vasos».

Confiesa haber estudiado a sus más recientes predecesores como pregoneros, el cantante Pablo Alborán y el humorista Dani Rovira, y cree que no contará con la acogida que ellos tuvieron. «Lo voy a tener más chungo, pero lo tengo superado. Los dos han puesto el listón muy alto». Para Antonio de la Torre, el 2013 está siendo un año de alegrías, ya que fue candidato a dos premios Goya en la pasada edición de los galardones y hoy será el pregonero de la Feria de su tierra.

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