07 de marzo de 2012
07.03.2012

Consolidan la tradición recuperada del género teatral del Auto Sacramental

'Auto del Resucitado' se representará en la Iglesia de los Mártires el próximo 17 de marzo

07.03.2012 | 20:49

Un Auto Sacramental sobre el misterio de la Resurrección, titulado "Auto del resucitado", consolida la recuperación de este género teatral en la cuaresma en Málaga; será la segunda parte del tríptico "O magnum Mysterium" que comenzó el pasado año con el "Auto de la Cruz".

Esta representación teatral, producida por el actor malagueño Jaime Ordóñez y dirigida por Ricardo Pereira, tendrá lugar en el interior de la Iglesia de los Mártires el próximo 17 de marzo y formará parte de los prolegómenos de la Semana Santa malagueña.

Ordóñez, que ha trabajado durante muchos años en Madrid como actor en autos sacramentales, lleva cinco años cultivando este género perdido en la ciudad de Málaga y ha asegurado a Efe que habría que remontarse "siglos atrás para contemplar este tipo de obra en el interior de un tempo en Málaga".

"Tengo la certeza de que será uno de los acontecimientos culturales más significativos y relevantes en Málaga", ha señalado Ordóñez.

El acto, que cuenta con el apoyo de la Diócesis de Málaga y más de sesenta empresas malagueñas, tendrá un carácter benéfico y la recaudación de las entradas, que se ponen mañana a la venta, se destinará a Cáritas Parroquial de los Mártires.

El éxito de la representación de 2011 ha motivado esta segunda parte del tríptico que, según Ordóñez, demuestra la enorme expectativa e interés que levanta este género que nació en el Medievo ligado a nuestra Semana Santa y que aúna lo teatral y lo sacro.

Para Ordóñez, la puesta en escena de este género, declarado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura (UNESCO) joya del patrimonio artístico y cultural de España, responde a un triple atractivo para el espectador que es "oír algo maravilloso, ver algo formidable y sentir lo increíble".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
La Opinión de Málaga