El base malagueño jugó 531 partidos en la Liga ACB, la mayoría de ellos (340) con Unicaja. Con el equipo malagueño disputó 9 temporadas consiguiendo la Copa Korac en 2001, la Copa del Rey en 2005 y la Liga Endesa en 2006. Con la selección española se proclamó campeón del mundo junior (Lisboa 99), absoluto (Japón 2006) y de Europa en Polonia 2009.

¿Qué supone para usted recibir el Premio que le otorga La Opinión de Málaga?

Un colofón, un premio muy especial en esta época de reconocimientos que vivo en estos momentos tras mi retirada. La Opinión de Málaga y Carlos Cabezas se han profesado siempre un respeto mutuo durante toda mi carrera y me siento muy orgulloso del premio que me concedéis.

¿Maduró mucho la decisión de dar por finalizada su carrera deportiva o todavía había gusanillo competitivo? ¿Se hace muy duro poner el punto y final para un deportista que ha estado en la élite tanto tiempo?

Cuesta. Llevaba ya varios años meditando la retirada pero creo que la he tomado en el momento que creía tenía que tomarla, por muchos motivos.

Echa la vista atrás ¿Qué ve?

Veo títulos con Unicaja y con la Selección, muchas celebraciones, muchas cosas que pensé de pequeño y que se hicieron realidad con los años. He tenido la suerte de pertenecer a una generación gloriosa del deporte español, aunque también veo algunos momentos difíciles y duros, que los ha habido.

¿Hacia dónde ha evolucionado el baloncesto en estas más de dos décadas que ha estado de profesional?

No ha cambiado tanto. El baloncesto ha tenido su propia evolución, ahora es un deporte más físico, más atlético. Ahora no se ve tanto talento como antes y sí prevalece ese aspecto físico.

Felipe Reyes, usted y Pau Gasol han sido los últimos júniors de oro en dejar el baloncesto profesional, ustedes cierran la puerta de un grupo realmente inigualable, ¿no es así? ¿Cree que habrá una generación en un futuro como la que se consagró en Lisboa en el 99?

Nuestra generación ha conseguido cosas importantísimas para el básket español. Lo hicimos siendo muy jóvenes y también en plena madurez. Es difícil que se vuelva a reunir todo ese talento que teníamos los del año 80, que surjan talentazos tan relevantes como, por ejemplo, Pau Gasol o Juan Carlos Navarro, o incluso que salga un grupo de jugadores que haga equipo de la misma manera que lo hacíamos nosotros, arropando perfectamente a Pau y Juan Carlos.

¿Se presentó en algún momento la posibilidad de fichar por el Real Madrid o el Barça?

Sí. En 2006 y 2007 se me vinculó con el Real Madrid. Hubo conversaciones directas con los blancos pero los problemas contractuales y las cláusulas de aquella época dificultaron mucho mi salida.

¿Y la aventura americana? ¿Se planteó en algún momento de su carrera dar el paso y aterrizar en la NBA como hicieron muchos compañeros suyos?

Sucedió prácticamente lo mismo que con el interés del Madrid. Decidí salir de Málaga y nos reunimos aquí mismo con representantes de los Orlando Magic. Hubo opciones reales para poderme ir allí. El contrato que me ofrecieron, aunque era importante, no estaba garantizado y hubo que tomar decisiones.

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¿Y ahora qué? ¿Cuál es futuro de Carlos Cabezas a partir de ahora?

Llevo ya varios años trabajando como socio del Grupo Premium, pero lo que quiero cuando pase este momento que estoy viviendo ahora con la retirada es seguir vinculado al deporte, transmitir pasión y mi granito de arena al baloncesto, que al fin y al cabo es lo que más siento y lo que más me gusta.

¿Se ve como entrenador?

Me han hecho esa pregunta muchas veces durante estos días. De momento quiero dejarlo aparcado, me gustaría estar en contacto con jugadores y trabajar, por ejemplo, en temas sociales aportando mi experiencia como jugador.

¿Hay alguna espinita, alguna cosa que le hubiera gustado conseguir deportivamente y no pudo lograr?

Siempre se quedan cosas en el tintero aunque yo estoy muy satisfecho de lo que he conseguido. Me hubiera gustado disputar unos Juegos Olímpicos, pero no pudo ser en aquellos años que solía ir asiduamente a la selección.

Dígame los tres mejores jugadores con los que ha jugado, a favor o en contra, y por qué

Sasha Djordjevic. Me gustaba su liderazgo y su personalidad en el puesto de base. Otro que me encantaba y que me costó horrores defender fue Elmer Bennett, un referente para mí como base, y por último te voy a decir Pau Gasol, por cómo era como jugador, porque somos amigos y por todo lo que hemos vivido juntos en la Selección.

Su camiseta con el 10 cuelga en el Martín Carpena desde el pasado domingo. ¿Qué siente?

Un gran orgullo. Tuve el inmenso honor de jugar mi último partido con la camiseta de Unicaja el pasado mes de septiembre. Lo disfruté muchísimo y el destino ha querido que hayan retirado mi camiseta en el partido contra el mismo rival con el que debuté, el Barcelona. Casualidades caprichosas del deporte.