El alcalde de Alhaurín de la Torre, Joaquín Villanova, llegó a un acuerdo con los propietarios de los terrenos donde se emplazan las ruinas de dos de los edificios más antiguos que se han hallado en el término municipal: la primera ermita cristiana y un molino de época nazarí, ambos en el entorno del yacimiento de Cortijo de Mollina, donde en 2019 culminaron las obras de consolidación y mejora de la torre musulmana del siglo XIV.

El acuerdo posibilitará que estas tierras, donde ya se han llevado a cabo varias excavaciones por encargo municipal, pasen a ser de titularidad pública. Se trata de un paso previo imprescindible para poder acometer más investigaciones y mejoras, y para que la zona pueda ser visitada en el futuro por el público en general. Así lo indicó el regidor en una visita al lugar acompañado por el dueño de la parcela y otros ediles del equipo de gobierno.

La puesta en valor de todo este entorno es uno de los principales trabajos que se quieren impulsar a través de la Concejalía de Patrimonio Histórico-Artístico que dirige Manuel López. No en vano, allí se encuentran los restos de lo que fue la capilla o ermita de Santa Ana, el molino y parte de una necrópolis de época musulmana. También se han hallado vestigios de cerámica, huesos y otras muchas piezas.

Hace solo unos años, el Consistorio ejecutó allí la restauración y consolidación de la torre almenara, área catalogada como BIC (Bien de Interés Cultural) de acuerdo con la Ley de Patrimonio Histórico Español.

La puesta en valor de todo este entorno es uno de los principales trabajos que se quieren impulsar a través de la Concejalía de Patrimonio Histórico-Artístico que dirige Manuel López. En esta zona se encuentran los restos de la ermita de Santa Ana, y parte de la necrópolis musulmana