Entrevistamos al Dr. José Francisco Valderrama, cirujano cardiovascular del Hospital Regional Universitario de Málaga, del Hospital Vithas Málaga y director de la Clínica Cardiovascular Dr. Valderrama. Recientemente elegido vicepresidente de la Sociedad Andaluza de Cirugía Cardiovascular, realizó parte de su formación en la Clínica Mayo y en la Cleveland Clinic (EEUU) y es un reconocido especialista en el tratamiento mínimamente invasivo de las varices a nivel nacional, por lo que fue galardonado en 2020 con el Premio Nacional de Medicina Siglo XXI.

¿Dr. Valderrama, por qué aparecen las varices?

La causa es la insuficiencia venosa crónica, que en la mayoría de las ocasiones presenta una base genética agravada por otros factores circunstanciales como son el permanecer demasiado tiempo en pie, el calor (incluyendo el sol directo, braseros, saunas, baños con agua caliente o depilación a la cera), las prendas ajustadas, el sobrepeso, el estreñimiento o los factores hormonales. Entre estos últimos, destacan el embarazo, la menopausia, los anticonceptivos orales, los tratamientos hormonales sustitutivos o los tratamientos de fecundación in vitro. Algunos profesionales como los camareros, profesores, peluqueros, cuerpos de seguridad del estado, panaderos o cocineros presentan un mayor riesgo de sufrir varices.

¿Qué tipos de varices hay?

Hay que significar que existen dos tipos de varices bien diferenciadas. Por un lado, las arañas vasculares son consecuencia de una presión venosa elevada sobre la microcirculación de la piel y el tejido subcutáneo. Es erróneo pensar que este tipo de varices son únicamente un problema estético, ya que pueden derivar en cambios en la piel que incluyen el edema, la pigmentación cutánea e incluso la pérdida de integridad con formación de úlceras en los casos más avanzados. Por otro, las varices tronculares, más gruesas, se forman cuando ocurren cambios dentro de la pared venosa que conducen a la incompetencia de las válvulas que hay en su interior. La insuficiencia venosa que esto produce hace que se dilaten más las venas y esto conduce a una mayor incompetencia de las válvulas y por tanto mayor reflujo. Cuando se establece este círculo vicioso, el tratamiento intervencionista suele ser la mejor opción para romperlo, ya que esta situación deriva frecuentemente en cambios inflamatorios y degenerativos de la pared venosa que pueden dar origen a fenómenos potencialmente peligrosos como la tromboflebitis o la trombosis venosa.

¿Cuál es el perfil de paciente que requiere sus servicios?

Realmente no hay tipo único de paciente. Las varices son una de las patologías cardiovasculares más diagnosticadas en nuestro medio y contrariamente a lo que se piensa, pese a que son más frecuentes en el sexo femenino, son muchos los hombres que consultan por varices, muchas veces de gran tamaño. Las personas mayores suelen acudir con varices muy evolucionadas, fruto de no haber dado la suficiente importancia al problema durante muchos años, por lo que no es infrecuente que presenten la piel color ocre e incluso úlceras que cuando se infectan, requieren de tratamientos avanzados para su correcta cicatrización.

¿Nos puede indicar las últimas técnicas mínimamente invasivas que usted ejecuta en el tratamiento de las varices?

Para el tratamiento de las varices tronculares que afectan a la vena safena, el sistema Venaseal® ha supuesto una auténtica revolución y tuvimos la suerte de ser de los primeros en apostar por esta técnica que, en vez de quitar o quemar la vena, la sella con un pegamento lo que evita usar energías térmicas en el tratamiento endovascular de las varices. Con ello evitamos muchas de las posibles complicaciones del láser o la radiofrecuencia, no necesitando anestesia para el procedimiento ni reposo posterior ni tampoco el uso de medias de compresión, por lo que puede ser realizada en cualquier época del año. Por supuesto es una técnica totalmente endovascular (sin cicatrices) y ecoguiada, observando el resultado de forma inmediata con un ecógrafo mientras se realiza. El resultado es un tratamiento definitivo sin las molestias típicas de las intervenciones clásicas de varices. Por supuesto, en los casos donde no es posible usar esta técnica, seguimos apostando por las técnicas mínimamente invasivas como el láser endovascular o la radiofrecuencia mencionados anteriormente, sin olvidarnos de la cirugía tradicional en los casos más severos.

Su constante interés por las nuevas tecnologías y los últimos tratamientos disponibles le convierten en un referente en la especialidad. ¿Desde cuándo usa esta técnica y cuántos pacientes se han beneficiado ya de ella?

Hace ya más de 5 años que comenzamos con la técnica Venaseal® y a día de hoy tenemos la mayor experiencia en la sanidad privada andaluza y una de las mayores series de pacientes a nivel nacional. Hago un seguimiento personal de todos los pacientes a los que opero y ya hace tiempo que publicamos en un congreso los resultados a medio plazo de una serie con los primeros 100 casos, con unos resultados realmente espectaculares.

Usted es uno de los pocos profesionales en España que utiliza el nuevo sistema automático de preparación de microespuma Varixio®. ¿En qué consiste este método?

Esta es la última incorporación tecnológica al arsenal de que disponemos para el tratamiento de las arañas vasculares. Tradicionalmente estas varices las tratamos mediante esclerosis con microespuma en sus distintas variantes, apoyados con el uso de un láser transcutáneo específico para las lesiones vasculares en los casos favorables para esta técnica. La espuma se realizaba manualmente mediante una técnica denominada de «Tessari» que es quien la describió por primera vez. Con el método Varixio®, la espuma se produce en unas cápsulas estériles que, mediante un centrifugado magnético, consigue alcanzar las 4000 revoluciones por minuto. El resultado es una espuma mucho más homogénea, más compacta y densa, con unas burbujas de menor calibre y más duradera en el tiempo. Haciendo un símil con la cocina, es la diferencia entre montar una clara de huevo a mano o con una batidora. La consistencia es mayor con esta última. Ello redunda en una mayor efectividad del tratamiento y potencialmente en menores efectos secundarios y menor número de sesiones para conseguir el resultado deseado.

¿Qué otros tratamientos son efectivos para eliminar las varices?

Para la eliminación de las varices, los métodos comentados son los más efectivos. En aquellas arañas vasculares presentes en la cara (especialmente en las aletas nasales) o en otras localizaciones menos frecuentes como el abdomen o el tórax, el láser vascular transcutáneo es una excelente solución. En las varices tronculares, en casos seleccionados cuando no es posible el tratamiento endovascular, o en reintervenciones por aparición de nuevas varices en personas operadas años atrás, la espuma de polidocanol ecoguiada es un excelente tratamiento que consigue tratar las varices sin pasar por quirófano. Llevamos realizando con éxito estos tratamientos desde hace años en nuestro centro y los resultados son realmente satisfactorios.