'Cara de Smartphone', así se ha llamado el efecto que, según un estudio publicado la semana pasada en Estados Unidos vincula el uso excesivo del teléfono móvil y el incremento de la papada. Esta investigación llevada a cabo por la Universidad Estatal de Oregón, analiza por un lado los efectos de la posición de mirar abajo para consultar el teléfono y, por otro, el efecto de la luz azul que emana el teléfono y los efectos que puede provocar en la piel.

En la investigación, se recoge cómo los usuarios miramos de media el teléfono unas 150 veces al día e investiga cuáles son las secuelas que puede dejar este hábito en la fisonomía, concretamente en la capa de grasa subcutánea que cuelga bajo la barbilla y que suele formar una arruga entre la barbilla y el cuello.

El cirujano plástico Ricardo Hoogstra ha comentado sobre este estudio que "A medida que pasan los años, aparece más exceso de piel en la papada y al lado del mentón. Es difícil entender que uno porque baje tanto la cabeza para mirar el móvil, a uno le produzca una papada. Esto se produce con el paso de los años".

El primer motivo que plantea el estudio para relacionar la papada y la el uso del teléfono móvil es la postura: al mirar hacia abajo para consultar el dispositivo, estaríamos aumentando la flacidez y la grasa bajo el cuello.

Pero, otra de las sorprendentes razones que han detectado en Estados Unidos para vincular ambos fenómenos ha sido la luz azul que emite el smartphone y que según concluyen, podría influir en la producción de colágeno, elastina y ácido hialurónico que provocaría la sequedad de la piel y pérdida de elasticidad que genera el tejido más flácido.