El sol comienza a brillar más horas, suben las temperaturas y algunos disfrutan unos días descanso en las playas.

Todo nos hace pensar en ese verano que ya tenemos a la vuelta de la esquina. Y eso supone que tenemos que empezar la llamada 'operación bikini', si es que todavía no estamos en ello. 

Pero ¿Es saludable ocuparnos de nuestra dieta sólo en momentos puntuales o es mejor comer bien durante todo el año?

Según el estudio ‘Cigna 360 Well-being Survey’, realizado por la aseguradora de salud Cigna, más de un 70% de la población española se preocupa por llevar una dieta equilibrada a lo largo de todo el año y no solo puntualmente. 

Por edades, son los veinteañeros los que más destacan en el cuidado de su alimentación. Casi un 80% de ello reconoce vigilar los kilos que marca su báscula a diario. 

Muy de cerca les siguen los adultos de entre 35 a 49 años, de los cuales un 71% reconoce tratar de poner atención a su ingesta de alimentos.

Los expertos recomiendan mantener ciertas rutinas y mantenerse en forma durante todo el año.

Sin embargo, en muchas ocasiones el reto de cuidarse no siempre resulta sencillo. Son muchos los factores externos como el trabajo en remoto, la subida de precios, la ansiedad producida por la inestabilidad social y económica o el efecto rebote de la reactivación del ocio tras la pandemia, los que pueden afectar a la hora de conseguir una óptima alimentación. 

De ahí la importancia de mantener ciertas rutinas y mantenerse en forma no únicamente ante la temida 'operación bikini' o tras un periodo vacacional, donde los excesos toman protagonismo, sino durante todo el año.

Cambio de hábitos alimenticios, pero para siempre

Como explica la doctora María Sánchez, e-Health Medical Manager en Cigna España:

"La situación de cambio e incertidumbre en la que nos encontramos se está notando en todos los ámbitos de nuestra vida y su impacto puede afectarnos a la hora de llevar un estilo de vida saludable. Mantener una dieta variada y equilibrada, un descanso adecuado y la práctica habitual de actividad física es importantísimo, poniendo especial cuidado durante los periodos vacacionales como Semana Santa o verano. En muchos casos, es sinónimo de una cierta relajación en nuestros hábitos",

"Si a esto le sumamos nuevas circunstancias como, por ejemplo, una reducción de la movilidad fruto del trabajo en remoto o la reactivación del ocio tras la pandemia, podemos caer en la tentación de malos hábitos como, por ejemplo, comer entre horas de manera desordenada. Por ello, es conveniente seguir una serie de pautas que nos ayuden a mantener nuestro bienestar, aprendiendo a elegir y planificar comidas de manera saludable y durante todo el año.", concluye la doctora. 

Planificar el menú semanal contribuye a comer mejor y, además, ahorrar dinero.

5 recomendaciones para aplicar durante todo el año

No vale de nada que unas semanas al año nos pongamos a dieta y decidamos pisar el gimnasio con más frecuencia. Ni nuestra salud, ni nuestro físico se van a beneficiar de ello. 

Lo mejor es cuidar nuestra alimentación y evitar los excesos. Así que no tenemos más que seguir los consejos que los expertos en salud de Cigna nos dan y que debemos aplicar durante todo el año. 

Planificar el menú antes de salir a hacer la compra. Lo mejor para evitar caer en hábitos nutricionales inadecuados es establecer una planificación semanal con el menú diario y su lista de la compra correspondiente. 

Para lograrlo, es muy importante ir al supermercado sin hambre, detallar en la lista únicamente lo que se necesite comprar y delimitar un presupuesto. Todo esto no sólo nos ayudará a comprar de forma saludable, sino que, además, nos permitirá ahorrar algo de dinero. 

El almuerzo, mejor preparado en casa. Siempre que se pueda, es mejor llevar tu propio almuerzo al trabajo. De esta forma se evita comprar cualquier cosa, probablemente más calórica, y, además, gastar menos. 

Buscar alternativas saludables o alimentos saciantes. Si realmente se siente la necesidad de tomar un tentempié en algún momento del día, existen multitud de alternativas saludables y deliciosas por las que optar. Fruta fresca, frutos secos crudos o tostados sin sal, yogur natural, pepinillos y encurtidos, queso fresco, palitos de verduras (zanahorias, calabacines, tomates cherry, etc.) son buenas opciones. 

También hay alimentos que van a saciarnos y así no comeremos más de la cuenta entre horas. ¿Y qué sacia más? Pues las manzanas, los plátanos, los lácteos sin azúcar o los alimentos altos en fibra. 

Cambiar de actividad si el hambre acecha. Pequeños gestos como levantarse de la silla y moverse, realizar estiramientos, poner en práctica algunos ejercicios de relajación… serían suficientes. El objetivo es distraer la mente y ocupar el tiempo con otras actividades.

Hacer ejercicio, también ayuda. La práctica del deporte es uno de los pilares para llevar una vida saludable a cualquier edad y un punto importante para generar apetito. 

Da igual la actividad que elijamos, largos paseos, jugar un partido de fútbol con los amigos o hacer yoga. 

Practicar algún deporte te hará estar más saludable y ayudará a mantener una buena salud mental. Pero, sobre todo, ayuda a mantener un orden en los horarios y en las comidas.