No es una enfermedad nueva, pero el nombre suena tan mal, y más con la que está cayendo, que la noticia ha despertado preocupación.

Una persona acaba de ser diagnosticada de viruela del simio en el Reino Unido, ha sido aislada y está siendo tratada en la unidad especializada de enfermedades infecciosas de Guy y St Thomas, en Londres.

Según ha dicho la Agencia de Seguridad Sanitaria de Reino Unido el sábado, la persona que ha contraído esta infección viral rara había viajado recientemente a Nigeria, donde se cree que contrajo la enfermedad.

De momento, el servicio de salud británico se ha puesto en marcha para localizar a todas las personas que hayan podido tener un contacto cercano con el infectado, incluidos los pasajeros que compartieron vuelo con él.

Y es que, aunque la viruela del simio no es excesivamente contagiosa y tampoco suele ser peligrosa para quienes la contraen, como la realidad es que se puede trasmitir por contacto cercano, y casos graves ha habido, las autoridades sanitarias han preferido tomar precauciones.

Cuando empieza a subir la fiebre, aparecen los sarpullidos

Es importante saber que en la mayoría de los casos no hay complicaciones.

Y también que las personas vacunadas contra la viruela normal, es decir, al menos todos los mayores de 50 años, también están protegidos contra la viruela del simio.

Síntomas de la viruela de los simios

Los síntomas son parecidos a la gripe e incluyen los típicos dolores musculares, fiebre, escalofríos, agotamiento, dolor de cabeza, dolor de espalda, ganglios linfáticos inflamados…

Y, por supuesto, la típica erupción tan característica de la viruela, que en este caso suele comenzar por la cara para extenderse a otras zonas del cuerpo, sobre todo las palmas de las manos y las plantas de los pies.

Lo más frecuente es que comience el sarpullido cuando empieza a subir la fiebre.

Y como ocurre en la viruela, la erupción de la viruela del simio comienza en forma de manchas planas y rojas, que luego se convierten en ampollas que se llenan de pus, formando pústulas. Al cabo de varios días, las pústulas forman costra.

Y los picores pueden provocar una comezón tan fuerte que el propio paciente acabe arrancando las costras lo que luego dejará cicatrices.

Cómo se contagia

El virus de la viruela del mono (MPXV por las siglas en inglés de Monkey pox virus) pertenece al género Orthopoxvirus, como la Variola Virus, y es zoonótico y endémico de África occidental y central.

El NHS dijo en su momento que la infección podría contagiarse desde animales salvajes infectados en partes del oeste y centro de África.

 Y en contra de lo que se puede deducir de su nombre, los que propagan esta enfermedad son sobre todo los ratones silvestres. Y en menos medida, algunos monos y ardillas.

Incluso se cree que puede contagiarse a través de objetos contaminados como indumentaria o ropa de cama.

En cuanto al contagio entre humanos, parece que el virus ingresa al cuerpo a través de heridas de la piel, las vías respiratorias, los ojos, la nariz y la boca.

Y los precedentes estiman que el período de incubación de la enfermedad es de 8 días.

En cualquier caso, Solo unas pocas personas han sido diagnosticadas con viruela del simio en el Reino Unido y todas ellas habían viajado a África occidental o habían estado en contacto cercano con alguien que ya tenía la enfermedad.

Viruela del simio: Síntomas y tratamiento Public Health Image Library of the Centers for Disease Control and Prevention

Viruela del simio: ¿Es grave?

Lo primero en lo que debemos insistir es en que la viruela de los monos no suele afectar a las personas mayores de 50 años, gracias a que la práctica totalidad de las personas mayores de esa edad están vacunados de la viruela.

El mundo dejó de vacunar a la población general contra el Variola virus en 1972, y el último caso mundial conocido se detectó en África en 1977. Luego, en 1909, la OMS dio por oficialmente erradicada la enfermedad.

La historia de un virus descubierto en 1958

Según datos publicados por la agencia gubernamental británica, Public Health England, la viruela del simio se descubrió por primera vez en 1958 cuando se encontraron brotes de una "enfermedad similar a la viruela" en monos en cautiverio para investigación.

El primer caso en humanos se registró en 1970 en la República Democrática del Congo, donde se han producido históricamente la gran mayoría de los casos, junto a Nigeria.

El virus saltó a la fama en el año 2013, cuando un incremento de casos provocó un brote de nada menos que 104 posibles casos, 60 de ellos declarados sospechosos, de los cuales la mitad (48,1%) fueron confirmados con pruebas de laboratorio.

Y poco después, en 2016, volvió a saltar la alarma en el Congo (RDC) cuando en la zona de Bokungu se multiplicaron por 600 los casos de viruela del simio.

Además se registraron contagios en los hogares, lo que llevó a poner los medios para reforzar la vigilancia y destacar la importancia para la identificación rápida de los casos de la viruela de mono.

Un motivo de especial atención

Desde entonces la mayoría de los casos han seguido reportándose en la República Democrática del Congo y Nigeria, pero ha habido casos en el mundo más desarrollado.

Incluso antes, en 2003, se registraron casos en humanos y perros de las praderas, que se tienen como mascotas en los EE. UU., después de que se importaran roedores de África.

Y también ha habido casos confirmados en Israel y Singapur.

De momento, el caso que nos ocupa no parece despertar preocupación por parte de los médicos que lo atienden. Pro tal y como están las cosas tras la pandemia, cualquier movimiento de un virus zoonótico es un justificado motivo de especial atención por parte de la ciencia.