03 de abril de 2017
03.04.2017
Traslados

Málaga brilla en el prólogo de la pasión

El buen tiempo acompañó ayer en los desfiles hasta bien entrada la noche - El pregonero, Francisco Javier Jurado, acudió ayer a algunos de los traslados - Sangre, Humildad y Paciencia, Gitanos, Pollinica, Prendimiento, Penas, Huerto y Piedad completaron sus traslados

03.04.2017 | 05:00
Málaga brilla en el prólogo de la pasión

Miles de malagueños y turistas se acercaron ayer a las calles del Centro Histórico de la capital para seguir los ocho traslados que se produjeron el Domingo de Pasión. Una jornada que se ha convertido en un día con entidad propia durante los últimos años. Hay muchas ganas de Semana Santa y eso se notó ayer en el casco antiguo

Domingo de Pasión, Domingo de Traslados. Una jornada la de ayer que ya se ha convertido en un día con entidad propia, con profundo sabor cofrade, y que rubrica las ganas de Semana Santa que en las vísperas riegan toda la ciudad, lo que se pudo palpar en todos y cada uno de los ocho traslados que se produjeron ayer en las calles del Centro Histórico y en la zona de la calle La Unión: Humildad y Paciencia, Sangre, Gitanos, Prendimiento, Pollinica, Huerto, Penas y Piedad.

El buen tiempo acompañó a las cofradías durante los respectivos recorridos desde sus sedes canónicas a las casas hermandad, desde la mañana hasta la noche, y decenas de miles de malagueños salieron a la calle con las ganas propias de quien vive el hecho cofrade con devoción y fervor a lo largo de todo el año.

Humildad y Paciencia

Una cofradía, un barrio. La calle La Unión se volcó en mañana del Domingo de Pasión con el traslado del Señor de la Humildad y Paciencia y la Virgen de los Dolores y Esperanza desde su sede canónica, en la Iglesia San Vicente de Paúl, a su casa hermandad. El desfile se inició a las doce de la mañana.

Las imágenes son portadas por 72 mujeres, todas hermanas de la cofradía y van precedidas de 30 hermanos de luz. El trono recorrió las calles de la feligresía hasta casi las dos de la tarde. Antes, los hermanos de la cofradía carmelita llevaron a las imágenes hasta el pequeño trono de traslado. En unas sencillas andas, exornadas con rosas irías y conejitos, en colores malvas y lilas, tanto el Señor de Humildad y Paciencia como la Virgen de los Dolores y Esperanzas fueron acompañados por la Banda de Música de la Estrella de Córdoba, que interpretó el Himno Nacional para subir las imágenes al trono de traslado.

Ya en calle La Unión, repleta de gente ávida de Semana Santa, la banda interpretó Procesión de Semana Santa en Sevilla, durante la cual las portadoras mecieron a las imágenes en una bella estampa de Domingo de Pasión.

Sangre

Sol de justicia y por justicia en la mañana del Domingo de Pasión para recibir al traslado de la Archicofradía de la Sangre, cita clásica de la jornada matutina tras el pregón de la Semana Santa. Y éste estuvo muy presente en los comentarios de los asistentes al traslado, como ya es costumbre, y con el pregonero de este año, Francisco Jurado Carmona Coco portando el Cristo de la Sangre al hombro.

Tras la misa y con una notable expectación en las afueras de San Felipe Neri, el traslado de la Sangre llenó de cera y marchas procesionales la calle Parra. El Cristo al hombro, con varios turnos de portadores que incluyeron a pregoneros de otros años, hermanos mayores y personas vinculadas a la archicofradía. Tras un sencillo cortejo de velas, la Virgen de Consolación y Lágrimas en sus andas procesionales, con flores blancas y su manto malva.

La banda de cornetas y tambores de Bomberos se encargaba de anunciar la inminencia de la llegada del traslado, que iba abierto por la cruz guía. La Banda de Música de La Paz acompañaba a la Virgen, con un repertorio de marchas con ritmo vivo, como Manto y Corona o Virgen del Carmen.

El traslado llevó al cortejo a visitar la capilla de la Piedad y el convento de la Merced, este último vinculado a la propia historia de la corporación.

Gitanos

Miles de personas acompañaron ayer por la tarde al Señor de la Columna y a la Virgen de la O en su traslado desde la iglesia de los Mártires hasta su casa hermandad de la calle Frailes, desde donde saldrán en procesión el próximo Lunes Santo. Las puertas del templo se abrieron entre aplausos a las 17.30 horas de la tarde del Domingo de Pasión y el cortejo, en cuyo frente gobernaba la cruz guía, comenzó poco a poco a avanzar hacia calle Comedias. Se notó que había ganas de Semana Santa por el numeroso público que se congregó en la plaza de los Mártires.

El Señor de los Gitanos y la Virgen de la O, sobre un sencillo trono de procesión, estuvieron acompañados de la Banda de Cornetas y Tambores de la Estrella, cuya primera marcha en la calle, Requiem, arrancó muchos aplausos. Seguidamente, la banda interpretó Consolación y Lágrimas, de forma que los hombres de trono mecieron dulcemente a las imágenes en una maniobra que volvió a suscitar muchos aplausos y los primeros vivas de la antesala de nuestra Semana Mayor.

Prendimiento

Sobre las seis y media de la tarde y tras un largo acto previo en el interior de la iglesia de la Divina Pastora, la hermandad del Prendimiento inició su traslado. La compleja maniobra de salida se solventó sin problema y las campanas repiquetearon con alegría cuando los titulares de la cofradía capuchinera salió a la abarrotada plaza de Capuchinos. Cientos de personas esperaban con impaciencia este momento. Hay ganas de Semana Santa y el tiempo acompaña.

La Banda de Música de la Expiración se encargó del acompañamiento musical, atacando la marcha Coronación para acompasar al trono de traslado en sus primeros compases por la avenida Eduardo Domínguez Ávila y tras una bonita petalada en la curva de entrada.

La vinculación de la hermandad con la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) quedó ayer reforzada con el nombramiento como hermano mayor honorario a esta entidad, quedando constancia antes del traslado con la entrega de un cuadro conmemorativo a su presidente. Además, todas las portadoras lucieron un lazo rosa de apoyo a la lucha contra el cáncer, como viene siendo habitual en los últimos años.

Como curiosidad, el Cristo lució su túnica azul bordada, por lo que la elección para el próximo Domingo de Ramos estará entre la roja y la blanca que tiene en su patrimonio.

Pollinica

La cofradía de la Pollinica efectuó un magnífico traslado desde su sede canónica, en la iglesia de San Agustín, hasta su casa hermandad de la calle Parras. El cortejo se hizo a la calle pasadas las seis y media de la tarde y fue una de las hermandades, sin duda, más seguidas de esta jornada de traslados.

Pese a todo, los momentos de mayor intensidad se vivieron durante el paso del cortejo por la calle Granada y la plaza de la Merced, vías en las que en muchos tramos los hombres hicieron el tradicional paso pollinico, muy aplaudido. Ya al entrar en la calle Madre de Dios, la Banda de Música de la Esperanza interpretó la marcha Rocío, coincidiendo el solo con el paso del trono de traslado frente a la sede de la hermandad del Rocío La Caleta.

Como mayordomo de trono actuó Paloma Sánchez, esposa de Jesús Saborido. Precedían al trono unos cien hermano de luz, la mayoría niños. La imagen de Jesús llevaban el talit, el pañuelo de oración hebreo. En la presidencia, portando velas, iba el rector de la iglesia de San Agustín, Justo Díaz Villareal, junto al hermano mayor, José Luis Vizcaíno.

Penas

Los hermanos de las Penas son capaces de convertir una actividad con un componente mecánico, como es la entronización del Cristo de la Agonía, en un acto solemne. El Oratorio de las Penas y la plaza, estaban llenas para asistir a este acto, sencillo en su concepción, pero con una gran profundidad espiritual. El entorno del Oratorio ayuda con las imponentes pinturas de Raúl Berzosa, pero también la estructura del acto, con la Lectura de los Evangelios, la reflexión sobre su contenido y la música como vehículo para elevar la oración. Tras la entronización, el acto terminó con el rezo de una ´Salve´ a la Virgen de las Penas.


Huerto

A las ocho de la tarde en punto se abrieron las puertas de la iglesia de los Santos Mártires. Una abarrotada plaza esperaba el traslado de la Archicofradía del Huerto, contrapunto serio a una jornada marcada por traslados bulliciosos y con marchas alegres. Sendas capillas musicales, de la Virgen de la Caridad y de la Banda de Música de la Expiración, acompañaban las sencillas andas con los titulares de la archicofradía. La suave música de estas capillas musicales invitaba al público a tener una actitud más contenida, sin el bullicio o los aplausos del traslado de Gitanos. La serenidad era la protagonista.

El Señor del Huerto iba muy elegante con su túnica burdeos bordada y sardineta ciñiéndole la cintura. Su estampa dieciochesca se acrecentaba al ritmo de la música de capilla. La Virgen de la Concepción destacaba con una elegante sobriedad con saya azul oscuro y manto negro, con bordados en estrellas. El rostrillo, dispuesto con sumo gusto, le daba un toque contenido que realzaba el rostro doliente de la Virgen. Los claveles blancos eran el complemento floral perfecto para las andas de traslado.

Piedad

La cofradía de la Piedad trasladó su imagen desde su capilla en el Molinillo hasta la casa hermandad de la calle Alderete en un trono de traslado portado por mujeres hermanas de la cofradía. Esta hermandad siempre despierta una gran devoción sobre todo en su barrio, donde a la imagen se la conoce como la Reina del Molinillo. En la tarde noche del Domingo de Pasión, el cortejo pasó por primera vez por calle Los Cristos, dado que se cumple el setenta y cinco aniversario de la bendición de la segunda imagen de la hermandad del Molinillo.

Acompañada por la Banda de Música de la Zamarrilla, se ha interpretado antes de llegar a la fuente de la calle, que data de 1790, Plegaria al Cristo del Perdón; luego, ha habido que ir a caja porque el trono casi no cabía por la estrechez de la vía, aunque se vivieron intensos momentos para el recuerdo. Los varales exteriores, incluso, rozaban las paredes, pero la pericia de los mayordomos y de las portadoras salvó la situación con notable desahogo.

Una vez salvada la fuente, se interpretó Cristo de la Agonía de Bonilla. La imagen de la Virgen de la Piedad iba precedida de cien portadores de velas y el Santo Traslado, hermanada con la Piedad, iba representada con su guión en este traslado. Ya casi al final de la calle Los Cristos, la banda de Zamarrilla interpretó La Madrugá, una marcha muy a tono con el estilo de esta cofradía de Viernes Santo. La solemnidad fue, un año más, la nota predominante de esta corporación nazarena.

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