Ya hay decisión oficial. El obispo de Málaga, Jesús Catalá, ha firmado en la mañana hoy el decreto por el que se suspenden las procesiones previstas en la próxima Semana Santa, que debía comenzar el Domingo de Ramos, que caía en 2021 el 28 de marzo. Se suspenden además todas las celebraciones que hagan uso de la vía pública y los cultos externos debido a la pandemia del coronavirus, que encara ahora los peores días de la tercera ola.

El Obispado ha comunicado hoy la noticia en una nota de prensa: en el decreto referente al culto externo, en el que se recogen las procesiones de Semana Santa, se recoge "la suspensión sine die de todos los actos que tengan carácter de culto externo y todas las celebraciones en las que se haga uso de la vía pública".

"En su lugar, y particularmente en lo referente a procesiones, estaciones de penitencia y romerías, el decreto recoge que cada párroco o director espiritual, en colaboración con las asociaciones de fieles, cofradías y hermandades afectadas, organizará la oración o celebración más oportuna para este momento, de acuerdo con las orientaciones que la Delegación de Hermandades y Cofradías proponga", dice el Obispado. Todo ello deberá aprobarlo la Junta de Andalucía en relación a la evolución de la pandemia.

Cabe recordar que ya se suspendió la Semana Santa de 2020, en el que no hubo evento de ninguna clase por el confinamiento domiciliario, y que la Agrupación de Cofradías trabaja ya en un programa alternativo a las procesiones que se centrará en los cultos y la exposición de imágenes en iglesias y casas hermandad, además de una misa a celebrar en la Catedral el Domingo de Resurrección, entre otros extremos.