Las cofradías malagueñas se agruparon hace un siglo y a los cien años y tres días, una solemne eucaristía celebrada en la Catedral de Málaga ha servido de inicio litúrgico de los actos conmemorativos de este primer centenario, toda vez que los rigores de la pandemia que azota a la ciudad y a todo el mundo, obligaran a aplazar el primero de los previsto el mismo 21 de enero, en el Teatro Cervantes. Esta ceremonia más social, cultural y cívica, en la que, entre otras cosas, se presentaría el cartel de Raúl Berzosa, ha sido pospuesta y ha permitido una apertura del cronograma con una misa en la que el obispo, Jesús Catalá, ha destacado el papel de los cofrades para aportar luz y esperanza a la sociedad. 

"Sois necesarios y Málaga no sería la misma ni tendría la misma figura ni la misma personalidad sin la existencia de las cofradías y de la Agrupación, porque en estos cien años la Agrupación también ha ido configurando Málaga", ha señalado el prelado en su hermosa homilía. 

"Sois necesarios y Málaga no sería la misma ni tendría la misma figura ni la misma personalidad sin la existencia de las cofradías y de la Agrupación, porque en estos cien años la Agrupación también ha ido configurando Málaga"

Jesús Catalá - Obispo de Málaga

La misa, adaptada a las restricciones higiénicas y sanitarias provocadas por la Covid-19, celebrada el Domingo de la Palabra de Dios, día de Nuestra Señora de la Paz y de San Francisco de Sales, comenzó a las 11.30 horas y fue retransmitida en directo por Canal Sur, lo que permitió a muchos cofrades y fieles participar en la misma ante la pantalla de televisión, sin tener que asistir al Primer Templo, que redujo considerablemente su aforo. Con todo, asistió la mayoría de los hermanos mayores de las cofradías agrupadas, con el presidente de la institución, Pablo Atencia, a la cabeza, así como distintas autoridades, como el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, el presidente de la Diputación, Francisco Salado, la delegada del Gobierno andaluz, Patricia Navarro o el presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía, Javier González de Lara. 

La monición de entrada corrió a cargo de Ángela Guerrero, hermana mayor de las Penas. Por su parte, los hermanos mayores del Amor, Cari Ledesma, y de la Pasión, Antonio Sánchez, se subieron al púlpito para proclamar la primera y segunda lecturas, respectivamente. 

12

Misa de apertura de los actos del centenario de la Agrupación de Cofradías Gregorio Marrero

Aquel 21 de enero de 1921 reunió en la desaparecida iglesia de la Merced a los representantes de trece corporaciones nazarenas que se unieron con el objetivo de mejorar la coordinación de las salidas procesionales y aumentar la proyección turísticas de estas fiestas de la primavera malagueña. Sin duda que la Agrupación mantiene ese espíritu fundacional, pero a lo largo del tiempo, ha cultivado otras facetas que han servido para hacerla crecer y dotar de mayor sentido su actividad. La decana institución, la primera de su naturaleza en toda España y probablemente en el planeta, promulgaba también la unión cofrade como revulsivo para la supervivencia de la piedad popular y de la tradicional y particular forma de concebirla en Málaga. 

A lo largo del tiempo se han venido sumando más hermandades, hasta las 41 actuales y, como se encargó de resaltar Catalá, con la de la Victoria, patrona de la diócesis, como integrante de honor. "Celebramos la apertura del centenario de la Agrupación por el entonces obispo Manuel García, como primicia en España de este género, que tenía como objetivo fomentar la piedad y la caridad cristiana y coordinar y solemnizar las procesiones y prestigiar la importante labor social que ya desarrollaban las cofradías debido a las grandes necesidades de aquel momento", inició el obispo su sermón.

Hizo un repaso, más o menos ajustado, a estos cien años de "historia de vida" e invitó a los cofrades malagueños a dar gracias a Dios, "que nos ha permitido vivir la fe y dar testimonio público de la misma". 

"Para que la historia profana se convierta en historia de salvación es preciso que interactúen simultáneamente los dos protagonistas: Dios y el hombre. "Dios toma la iniciativa y ofrece su salvación generosa a través de Cristo. El hombre, con sus limitaciones, debilidades y pecados solo debe corrresponder a esa bondad divinidad, a ese acercamiento de Dios a nosotros", insistió. 

"La Agrupación ha realizado muchas cosas buenas en estos cien años de existencia pero no han faltado momentos de crisis que hay que asumir y cicatrizar para que estas heridas no supuren y hagan daño. Así como egoísmos por los que hemos de pedir perdón; cuando los cofrades se alejan de Dios y de la Iglesia, la vivencia de la fe y la caridad se desvanecen, pero cuando es al revés, su testimonio producen abundantes frutos", animó Jesús Catalá, que, del mismo modo, pidió a los cofrades vivir el presente "como compromiso, hemos heredado una historia, una institución y hemos de tomar el testigo y comprometernos a asumir la tarea que el Señor nos confía y, en segundo lugar, contemplar el futuro con esperanza, con gozo".

 

En estos momentos en que la sociedad está viviendo muchos motivos de desesperanza, "los cofrades hemos de poner esa luz y fermento para poner esperanza en nuestro mundo", concluyó el prelado, que insistió en que los cofrades "son necesarios".

La misa ha contado con intervención musical del tenor Luis María Pacetti, la mezzosoprano Constanza Ávila, el Coro de la Catedral, la coral juvenil 'Pueri et juvenes cantores de Málaga' y la intervención del organista titular de la Catedral, Adalberto Martínez, un trabajo coordinado por Antonio del Pino quien también ha participado en la celebración.

Cien años después de su fundación, la Agrupación de Cofradías, los cofrades, siguen firmes en su compromiso de manifestar públicamente su fe con un corazón unido en Dios, dando culto a sus sagrados titulares, y, de este modo, se ha subrayado en esta celebración eucarística, el primero de un ambicioso programa de actos pendiente, como todos, de la evolución diaria de la pandemia de Covid-19.