La historia de Antonio Cabra es la de un artista que pasaba casi inadvertido como las mesas de los tronos que fabricaba. Debajo de la filigrana de plata o de la madera tallada y dorada se encuentra la estructura que la sustenta. Imprescindible. O los varales, esenciales para propiciar su salida. Después de haber patentado los varales telescópicos, en los últimos años había inventado un revolucionario sistema de patas amortiguadoras, para evitar los impactos bruscos contra el suelo y que pueden provocar daños en las juntas de carpintería o en la base de las barras de palio.

Fue capataz con los míticos Polo en la Cena, Rocío, Rescate, Fusionadas, Paloma, Mena o Sepulcro, durante 28 años estuvo montando las tribunas de Semana Santa y el Martes Santo de 1973 se puso al volante del trono con ruedas del Rescate, una experiencia histórica y única.

Antonio Cabra ha fallecido este lunes y con él se va buena parte de la historia reciente de la Semana Santa de Málaga. Al menos, de la revolución experimentada desde los años 70 hasta ahora, testigo de excepción del relevo de los hombres de tronos asalariados por los hermanos y, con ello también, de la sustitución de los viejos y pesados varales de madera por los de aluminio, igual de resistentes pero mucho más ligeros. 

Ha muerto a los 78 años de edad, debido a un edema pulmonar a consecuencia del delicado estado de su corazón, enfermedad que ha venido arrastrando los últimos diez años.

Estudió en la antigua Escuela Franco, de donde salió como oficial Industrial, conocimientos que le permitieron desarrollar su labor al servicio de las cofradías. Prácticamente todas han recurrido a él en algún momento de su historia. Ingresó en el Cuerpo Nacional de Policía en 1969 y le destinaron a Barcelona. Allí, en su tiempo libre, hacía prácticas de soldadura en la Seat. Después fue a Cádiz, donde iba a Astilleros Españoles, donde continuó su aprendizaje. Apasionado de las matemáticas, se especializó y se hizo calculista de estructuras metálicas. 

Nunca paraba de pensar, de ahí que primero inventara y sustituyera las antiguas mesas por otras de hierro laminado, no tan pesadas; después, los varales telescópicos con el objetivo, en principio, de poder almacenarlos mejor, pero también para poder girar por las calles más angostas. Y después, las patas con amortiguadores, para evitar los continuos impactos en el suelo en las repetidas subidas y bajadas de los tronos. 

También ha trabajado para cofradías de Sevilla y de otras localidades, haciendo parihuelas e instalándoles también su revolucionario sistema silentblocks. O para Gerona, Elche, Alicante, Grazalema... En Málaga más de 39 tronos tiene varales telescópicos fabricados en su taller. Esta misma Cuaresma, la cofradía del Cautivo presentaba la adaptación del trono del Señor a sus actuales ocho varales, una obra realizada según diseño de Salvador De los Reyes, por el taller de los Hermanos Delgado y Enrique Gonzálvez, que contó con la intervención de Antonio Cabra para realizar una nueva mesa y suelo del trono.

Sus restos mortales se velan en la sala 8 del Parque Cementerio de Málaga. La misa se celebrará a las 15.00 horas de este martes y la cremación está prevista a las 18.00 horas, según la información de la web de Parcemasa.